Los hidropedales con formas de flamencos, cisnes, unicornios y otros animales son una de las alternativas de ocio que pueden encontrarse como novedad durante este verano en la playa de Lloret de Mar. A raíz de una experiencia vivida junto a su familia, Maria Bernard ha querido trasladar a Lloret Gaceta su preocupación por la seguridad y estabilidad de algunos de estos aparatos cuando el mar presenta oleaje. A través de esta Carta al Director, plantea la necesidad de que los usuarios reciban información clara y directa sobre las condiciones de uso y los posibles riesgos antes de iniciar la actividad, especialmente cuando las condiciones del mar no son completamente tranquilas.
Carta al director
Preocupación por la seguridad de los nuevos hidropedales de Lloret de Mar
Me llamo Maria Bernard y quiero explicar la situación que viví durante un día de playa en Lloret de Mar. Alquilé uno de los nuevos hidropedales que se ofrecen en la playa, concretamente uno de los modelos con forma de animal y un tobogán con curva. Antes de utilizarlo, me hicieron firmar un documento de exención de responsabilidad. Lo firmé, sinceramente, sin leerlo detenidamente, por lo que no puedo asegurar si en ese documento se advertía expresamente sobre los riesgos o sobre la posible peligrosidad del aparato. Sin embargo, la experiencia que vivimos después hizo que me planteara hasta qué punto los usuarios reciben toda la información necesaria antes de decidir si realizar esta actividad.
Lo que sí puedo decir es que durante la actividad vivimos momentos de cierta inseguridad y riesgo. Desde mi punto de vista, algunos de estos hidropedales pueden no resultar adecuados cuando hay olas, ya que el movimiento del mar puede dificultar bastante la estabilidad y, en determinadas circunstancias, podría llegar a producirse un accidente incluso utilizando el aparato correctamente y respetando las normas indicadas. No pretendo cuestionar la actividad ni el servicio que se ofrece, sino poner sobre la mesa una situación que considero que debería conocerse antes de alquilar uno de estos hidropedales.
Una preocupación especial por los niños y las personas con más dificultades para subir
Una de las cuestiones que más me preocupa es la seguridad de los niños, aunque también creo que debería tenerse especialmente en cuenta a las personas mayores. Subir al aparato puede resultar más complicado de lo que uno podría imaginar inicialmente y, en mi experiencia, es fácil resbalar. La propia estructura del tobogán hace que no siempre exista un espacio que permita agarrarse con facilidad y mantener una posición estable, algo que se puede complicar todavía más cuando el hidropedal se mueve por efecto de las olas.
La situación que me produjo más inseguridad fue precisamente cuando tuve que subir a la parte superior del tobogán. La altura es considerable y, con el movimiento provocado por el oleaje, me resultó muy difícil mantener el equilibrio, sentarme correctamente y controlar los movimientos. También tuve dificultades al bajar las escaleras y llegué a tener miedo de golpearme la cara contra el propio hidropedal. No era una sensación de comodidad o de simple dificultad para realizar la actividad, sino de no tener todo el control que esperaba sobre el aparato en esas condiciones.
La experiencia hizo que decidiéramos terminar antes de tiempo
Quiero añadir que practico deporte habitualmente y considero que tengo una buena condición física. Aun así, me costó mucho controlar el hidropedal en esas circunstancias. Íbamos acompañados de niños y, después de la experiencia, ellos mismos decidieron que no querían repetir. Finalmente, como familia, optamos por terminar la actividad antes de lo previsto. Además, una persona de aproximadamente 45 años que iba con nosotros tampoco fue capaz de subir al hidropedal, algo que nos hizo pensar todavía más en si las características de estos modelos y las condiciones del mar deberían explicarse con mayor detalle antes del alquiler.
Desconozco si estos modelos concretos están diseñados específicamente para aguas tranquilas, lagos o determinadas condiciones marítimas. Precisamente por eso considero que sería importante que esta información estuviera claramente disponible para cualquier persona que quiera alquilarlos. Cuando se trata de una actividad de ocio en el mar, creo que el usuario debería saber de antemano en qué circunstancias se recomienda utilizar el aparato y qué situaciones pueden incrementar el riesgo.

Más información antes de alquilar
Por todo ello, mi petición es que se extreme la información que se facilita a los usuarios. Considero que no debería limitarse únicamente a entregar un documento para firmar, sino que sería positivo que también se explicara verbalmente, de manera sencilla y comprensible, cuáles son los riesgos, las condiciones de uso y, especialmente, si existe algún peligro añadido cuando el mar presenta algo de oleaje. Creo que una información más completa permitiría a cada persona valorar si la actividad es adecuada para ella y para los acompañantes con los que va a realizarla.
Agradezco a Lloret Gaceta la posibilidad de expresar esta preocupación y espero que sirva para intentar facilitar una información más completa y clara a las personas que alquilan estos hidropedales en Lloret de Mar. Quiero aclarar, por supuesto, que esto no va en absoluto en contra de que se realicen estos alquileres y que no tengo nada en contra de la empresa que ofrece la actividad. Mi intención es simplemente compartir una experiencia personal y plantear la conveniencia de que los usuarios conozcan bien las condiciones de uso antes de subir al aparato.
