
Un peligroso delincuente especialista en atracar gasolineras a mano armada ha vuelto a salir a la calle libre de cargos tras ser arrestado dos veces en apenas unos días por los Mossos d’Esquadra y pasar por dos juzgados diferentes. Se trata de un hombre de unos 40 años (nacido en 1985 y de origen marroquí) que ha convertido los asaltos violentos con arma de fuego en su particular modo de vida. A pesar del despliegue policial y del peligro evidente que supone para los trabajadores de estos establecimientos, tanto el juez de guardia de Granollers como el de Blanes decidieron dejarlo en libertad a las pocas horas de su entrega, generando un tremendo malestar e impotencia entre los agentes y los vecinos de las zonas afectadas.
Un modus operandi calcado para sembrar el pánico en los mostradores
La forma de actuar de este atracador es siempre la misma y sigue un patrón milimétricamente calculado para no dejar margen de reacción a los empleados. El individuo entra en los establecimientos pertrechado con una chaqueta con capucha para ocultar su rostro y se dirige directamente hacia el mostrador principal. Una vez allí, encañona o muestra un arma de fuego para amedrentar e intimidar por completo a los responsables de la caja. Aunque los botines conseguidos no han sido desorbitados —se llevó 250 euros en Mollet del Vallès y apenas 150 euros en Lloret—, el impacto psicológico y el susto mayúsculo que se llevan las víctimas deja una huella imborrable, especialmente al verse ante una amenaza real de muerte a primera hora de la mañana.
La ruta del delito: De Lloret de Mar a Canovelles en una misma jornada
El raid delictivo que ha destapado la investigación de la Unidad de Investigación de la comisaría de Granollers comenzó a finales del mes de agosto. Concretamente, a las 7 de la mañana, el sospechoso asaltó la gasolinera Repsol del barrio del Rieral en Lloret de Mar, donde logró hacerse con 150 euros en efectivo. Ese mismo día fue avistado intentando una jugada similar en otra estación de servicio de la misma cadena en Mollet, aunque finalmente descartó el golpe. No contento con ello, esa misma tarde se desplazó hasta Canovelles para atacar un nuevo punto Repsol, pero el robo se frustró porque las puertas estaban cerradas y el personal sospechó impidiéndole el acceso. A estos tres episodios se suma otro atraco consumado en Mollet del Vallès, donde consiguió desplumar la caja y llevarse 250 euros.
Un historial delictivo desorbitado: 11 antecedentes y 77 identificaciones
Las cifras que arrastra este individuo a sus espaldas son sencillamente mareantes y demuestran una trayectoria delictiva permanente. A sus casi 40 años, acumula ya once antecedentes policiales como adulto, más otros dos de su etapa como menor, lo que evidencia que lleva muchísimos años dedicado a la delincuencia de forma continuada. Por si fuera poco, le constan un total de 77 identificaciones por parte de los Mossos d’Esquadra a lo largo de los últimos tiempos. Las grabaciones de las cámaras de seguridad de las estaciones de servicio resultaron clave para que los investigadores ataran cabos y vincularan todos los hechos ocurridos entre el Vallès Oriental y la comarca de la Selva a la misma persona.
Dos detenciones seguidas y un doble portazo judicial que lo devuelve a las calles
El operativo policial tuvo su primer fruto el pasado 2 de septiembre, cuando fue detenido en Granollers por los robos de Mollet y Canovelles. Ante la sospecha fundada de que saldría libre, los Mossos de Blanes solicitaron que, si el juez de Granollers lo dejaba en la calle, fuera arrestado inmediatamente por el asalto a mano armada de Lloret de Mar. Y así ocurrió: tras pisar el juzgado del Vallès y quedar libre, los agentes lo detuvieron de nuevo en la puerta para trasladarlo a la comisaría de Blanes. Sin embargo, este fin de semana la historia se volvió a repetir punto por punto: tras ser presentado ante el juez de guardia de Blanes, este volvió a decretar su puesta en libertad a la espera de juicio, dejándolo listo para seguir sumando antecedentes.