Un Mercedes CLA con matrícula belga apareció completamente desprovisto de sus cuatro ruedas después de sufrir un robo durante la madrugada del pasado 8 de agosto en el aparcamiento municipal de Can Lloranes, en Lloret de Mar. Los autores consiguieron levantar el vehículo, retirar las cuatro ruedas y abandonar el lugar sin ser interceptados, dejando finalmente el turismo apoyado sobre bloques. El episodio llama especialmente la atención porque se produjo dentro de un recinto municipal que, según ha confirmado el propio Ayuntamiento, cuenta con servicio de vigilancia las 24 horas del día y los siete días de la semana.
Fuentes municipales consultadas por Lloret Gaceta han confirmado el robo y aseguran que había un vigilante prestando servicio en el aparcamiento en el momento en que ocurrieron los hechos. Sin embargo, el vehículo se encontraba estacionado en una de las zonas más alejadas del recinto, un sector al que actualmente no llegaría la cobertura de las cámaras de videovigilancia instaladas. Esta circunstancia habría permitido a los autores actuar fuera del alcance de los dispositivos existentes pese a tratarse de un aparcamiento con vigilancia humana permanente.
Tras tener conocimiento de lo ocurrido, el Ayuntamiento solicitó un informe específico al servicio de vigilancia para esclarecer las circunstancias del episodio. Además, se mantuvieron conversaciones con la empresa contratada responsable del servicio con el objetivo de analizar cómo pudo producirse el robo y estudiar posibles medidas que permitan reducir el riesgo de que una situación similar vuelva a repetirse.
El Ayuntamiento estudia instalar más cámaras
El incidente ha llevado al consistorio a plantearse cambios en el sistema de seguridad del parking. Según han explicado las mismas fuentes municipales, se está estudiando reforzar la videovigilancia e instalar nuevas cámaras en los denominados puntos negros del recinto, especialmente en aquellos sectores que actualmente quedan fuera del campo de visión de los dispositivos existentes. El episodio ha puesto así sobre la mesa una vulnerabilidad concreta: disponer de vigilancia presencial no evita que determinadas zonas puedan quedar sin control visual directo durante algunos momentos.
El propietario del vehículo ha denunciado el robo y, pese a contar con un seguro que cubre este tipo de hechos, asegura no entender cómo pudo producirse el incidente en un parking municipal que dispone de vigilancia las 24 horas. El turista se muestra especialmente sorprendido por las circunstancias del robo y cuestiona cómo los autores pudieron desmontar las cuatro ruedas del Mercedes sin ser detectados.
Por su parte desde el Ayuntamiento también señalan que, hasta el momento, solo les consta un episodio de estas características en Can Lloranes. No obstante, el robo ha servido para revisar el funcionamiento del dispositivo de seguridad y detectar qué puntos podrían necesitar una cobertura adicional, especialmente teniendo en cuenta la elevada utilización que registra este aparcamiento durante los meses de mayor afluencia turística en Lloret de Mar.
Un parking recientemente acondicionado por más de 83.000 euros

Can Lloranes ha sido objeto recientemente de una actuación de mejora y ordenación que incluyó diferentes trabajos sobre el propio recinto. Entre las intervenciones realizadas figuraban la mejora y regularización del terreno, el tratamiento de pendientes y cunetas, la ordenación de las plazas de estacionamiento, los cerramientos y la señalización. La actuación tuvo un importe de adjudicación de 83.471,92 euros y se enmarca dentro de actuaciones vinculadas a los fondos europeos Next Generation.
Actualmente, el aparcamiento está regulado como zona azul durante la temporada comprendida entre el 23 de junio y el 11 de septiembre. Durante este periodo es obligatorio disponer de tique de control de lunes a domingo entre las 10.00 y las 18.00 horas. Su ubicación, próxima al frente marítimo y en una zona estratégica de Lloret de Mar, hace que se convierta en un punto especialmente utilizado durante la temporada turística y en jornadas de elevada ocupación.
El estado en el que quedó el Mercedes evidencia que los autores pudieron completar todo el proceso dentro del aparcamiento: levantar el vehículo, desmontar las cuatro ruedas y llevárselas antes de abandonar el recinto. Este tipo de robos puede ejecutarse en un periodo relativamente reducido cuando quienes actúan cuentan con gatos y herramientas adecuadas para desmontar rápidamente las piezas. En este caso, consiguieron hacerlo sin ser detectados a tiempo por el servicio de vigilancia, pese a encontrarse el turismo dentro de un parking municipal con presencia de vigilancia permanente.
El caso ha generado todavía más atención precisamente por esa circunstancia. Las medidas de acondicionamiento del espacio y la existencia de vigilancia buscan ofrecer un aparcamiento ordenado y aumentar la seguridad de los vehículos que lo utilizan, pero el robo del Mercedes con matrícula belga ha dejado al descubierto que hay sectores que todavía no quedan cubiertos por las cámaras. El Ayuntamiento asegura que ya analiza cómo reforzar estos puntos para tratar de evitar nuevos episodios similares.

