
La temporada de media veda comienza este jueves 20 de agosto en Cataluña con un calendario diferente según el territorio y la especie. En el caso de Lloret de Mar, incluido dentro del resto de Cataluña y fuera de las zonas específicas de Lleida, la Cerdanya y el Solsonès, las jornadas autorizadas serán cuatro: los domingos 23 y el 30 de agosto, y los 6 y el 13 de septiembre. El periodo llega además con algunos cambios respecto a la temporada anterior, entre ellos la reducción del límite de capturas de codorniz y un refuerzo del control de las poblaciones de conejo en diferentes zonas de Lleida.
Cuatro días de media veda en Lloret de Mar
El calendario de la media veda no será igual en todo el territorio catalán. En las áreas de caza de Lleida, la Cerdanya y el Solsonès, se podrá cazar todos los jueves, sábados, domingos y festivos comprendidos entre el 20 de agosto y el 10 de septiembre, ambos incluidos. En total, son diez días hábiles durante este periodo.
En Lloret de Mar, al quedar dentro del resto de Cataluña, el calendario contempla únicamente cuatro jornadas autorizadas: el 23 y el 30 de agosto, y el 6 y el 13 de septiembre. En cualquier caso, la media veda solo podrá practicarse en aquellas áreas privadas y zonas de caza que tengan contemplada esta actividad en su plan técnico de gestión cinegética vigente. Actualmente, son 1.089 de las 1.372 áreas de caza existentes en Cataluña.
Seis especies podrán cazarse durante la media veda
El periodo permite el aprovechamiento cinegético de seis especies de aves: la codorniz, la urraca, la paloma torcaz, la paloma bravía, la tórtola europea y el estornino pinto. Son especies nidificantes en Cataluña y, en la mayoría de los casos, también migratorias, que alcanzan durante esta época una elevada abundancia.
Las modalidades autorizadas son la caza con arma de fuego, al acecho desde puntos fijos y al salto, con perro como método auxiliar de caza cuando corresponda. La modalidad depende de las características de cada especie. Las fechas de la media veda se han ido adaptando en los últimos años para ajustarlas al periodo no reproductor de las diferentes aves y evitar que la actividad cinegética coincida con la época de cría.
De esta manera, la tradicional fecha del 15 de agosto ha quedado atrás y el calendario actual tiene en cuenta el conocimiento científico disponible, la fenología de las especies en las diferentes regiones biogeográficas y la normativa europea de conservación de las aves.
La codorniz reduce su límite de capturas
Uno de los cambios destacados de esta temporada afecta directamente a la codorniz. El límite máximo de capturas queda fijado en 15 ejemplares por cazador y día, frente a los 20 permitidos durante la temporada anterior. La reducción sigue los criterios que también se están aplicando en otras comunidades autónomas del entorno.
Los datos de la temporada 2025-26 permiten hacerse una idea de la actividad registrada durante la anterior media veda. En las 925 áreas de caza de las que se recogieron datos se contabilizaron 115.114 palomas torcaces, 19.414 codornices, 18.638 palomas bravías y 13.106 estorninos pintos. También se registraron 8.705 urracas y 728 tórtolas.
Las comarcas de Lleida concentraron el mayor número de capturas, especialmente de codorniz, tanto por disponer de más días hábiles como por la riqueza y abundancia de esta especie, vinculada a los sistemas agrícolas de secano. En el caso de la paloma torcaz, las capturas estuvieron más repartidas por el territorio, al tratarse de una especie más relacionada con los paisajes forestales y los corredores migratorios de la costa.
La tórtola, bajo un plan específico de gestión
La situación de la tórtola europea es diferente al resto de especies. Mediante la Resolución ARP/1600/2026, de 18 de mayo, se aprobó el Plan de gestión adaptativa de esta especie en Cataluña para la temporada 2026-2027. El documento establece el procedimiento que deben seguir las áreas de caza que quieran aprovechar cinegéticamente la especie y fija también el sistema de control de las capturas.
Este es el segundo plan anual aprobado después de la moratoria de tres años que aplicaron las comunidades autónomas con el objetivo de favorecer la recuperación de la población del corredor migratorio occidental europeo de la tórtola, que había sufrido un importante descenso durante los últimos años. La mejora registrada en la tasa de crecimiento durante dos años consecutivos permitió alcanzar uno de los objetivos establecidos para levantar la restricción de su caza.
El plan vigente en Cataluña establece un máximo de 5.711 ejemplares, dentro del total de 121.500 previsto para el conjunto del Estado. Este año, la tórtola podrá cazarse en 41 áreas privadas de caza y únicamente los días 23 y 30 de agosto.
El control de las capturas se realizará mediante una aplicación móvil que comenzó a funcionar en 2025 y que permite a los cazadores validar las capturas autorizadas. La herramienta también facilita la certificación de las piezas ante los requerimientos de los Agentes Rurales durante las tareas de inspección y vigilancia.
Durante 2025 se autorizaron 43 áreas privadas de caza y se registraron 728 capturas de tórtola, una cifra muy inferior al máximo disponible, que era de 5.025 ejemplares.
Más control del conejo en las zonas de Lleida
La media veda también coincide con un refuerzo del control de las poblaciones de conejo en diferentes municipios de Lleida. La menor presencia de vegetación durante esta época facilita la localización de los animales y permite intensificar las actuaciones en las zonas de actuación urgente definidas en el plan de control poblacional aprobado en junio de 2025.
El objetivo es reducir las poblaciones especialmente en aquellas zonas donde pueden generar daños en determinados cultivos, antes de que comiencen las tareas de siembra de algunas plantaciones especialmente sensibles a la presencia de esta especie. Los trabajos son realizados principalmente por técnicos especialistas en medio natural del Departamento y por el servicio contratado con TRAGSA.
En estas actuaciones participan tanto técnicos de control como operadores de drones, que permiten evaluar las poblaciones de conejo y comprobar la efectividad de las diferentes intervenciones. A estas tareas se suma el incremento de las capturas realizadas por los propios cazadores, que suelen aumentar su actividad sobre esta especie coincidiendo con el inicio de la media veda.
Un llamamiento a extremar la seguridad durante el verano
El Departamento recuerda que la media veda es una de las fechas destacadas del calendario cinegético catalán y que las modalidades practicadas, en muchos casos con la ayuda de perros adiestrados, cuentan con numerosos seguidores. Al mismo tiempo, recomienda respetar la actividad de los cazadores debidamente autorizados y recuerda la importancia de cumplir todas las normas básicas de seguridad relacionadas con el uso de armas de fuego.
Especialmente durante el verano, cuando aumenta la presencia de residentes y visitantes en caminos, viviendas y casas rurales, se insiste en la necesidad de respetar las distancias de seguridad respecto a estos espacios. La temporada arranca así con un calendario muy concreto para municipios como Lloret de Mar, con cuatro jornadas autorizadas dentro del calendario general para el resto de Cataluña, siempre condicionadas a que las áreas de caza correspondientes cumplan los requisitos establecidos en la normativa vigente.
