
Daniela Guillén afronta este fin de semana en Darwin, Australia, la cita más importante de su trayectoria deportiva. La piloto de Lloret de Mar llega a la última prueba del Campeonato del Mundo de Motocross Femenino (WMX) como líder provisional de la clasificación, con 183 puntos y seis de ventaja sobre la italiana Kiara Fontanesi. El título mundial se decidirá en las dos últimas mangas de la temporada y cada punto puede resultar determinante para conocer quién se proclama campeona del mundo de 2026.
Dos mangas para decidir el Mundial
Con solo dos mangas por disputar, el escenario está completamente abierto entre Daniela Guillén y Kiara Fontanesi. La piloto española defenderá en Darwin la placa roja de líder frente a una rival que acumula seis títulos mundiales. A sus 20 años, Daniela afronta por primera vez una última cita del campeonato desde el liderato y tiene ante sí una oportunidad que lleva años persiguiendo. La velocidad será fundamental, pero también lo será saber gestionar la presión de una clasificación que llega especialmente ajustada a la última carrera.
La propia Daniela tiene claro que una de las claves estará en no dejarse llevar por las cuentas del campeonato. “Creo que lo más importante es no obsesionarse con las cuentas”, explica la piloto española. Sabe que esos seis puntos de ventaja pueden ser decisivos, pero también que pensar constantemente en la clasificación podría afectar a su concentración sobre la moto. Su planteamiento pasa por afrontar Darwin como una carrera más, salir a por todas, mantener la velocidad y evitar que la situación del campeonato cambie su manera habitual de pilotar.
“Quiero afrontar Darwin como cualquier otra carrera: salir a darlo todo, ser rápida y hacer mi carrera. Sé que tengo que gestionar bien las dos mangas y ser inteligente, pero sin cambiar mi manera de pilotar ni asumir riesgos innecesarios”, señala Daniela, que llega a esta última prueba después de una temporada en la que la regularidad ha sido uno de sus principales argumentos. En 2026 logró la victoria en la apertura del campeonato en Francia y ha conseguido mantenerse al frente de la clasificación hasta llegar al desenlace con el título en juego.
A las puertas de un Mundial histórico
Lo que está en juego en Darwin va mucho más allá de conseguir el primer título mundial de Daniela Guillén. Si finalmente se proclama campeona, se convertiría también en la primera mujer española en ganar el Campeonato del Mundo de Motocross Femenino. Es una barrera histórica que ninguna piloto española ha conseguido superar hasta ahora y que Daniela tiene al alcance después de varias temporadas instalada entre la élite internacional.
Su camino hasta esta última cita ha estado marcado por una progresión constante. En 2023 consiguió su primera victoria de Gran Premio en Cerdeña y terminó como subcampeona del mundo. Un año después volvió a finalizar segunda de la general, quedándose a solo cuatro puntos del título. En 2025 sumó dos victorias de Gran Premio y cerró el campeonato en tercera posición. Ahora, en su quinta temporada entre las mejores del mundo, llega a la última carrera como líder y con la posibilidad de culminar ese recorrido con el título.
“La verdad es que es algo muy difícil de explicar con palabras. Después de dos subcampeonatos y de todo el trabajo, los sacrificios y los momentos difíciles que he vivido para llegar hasta aquí, tener ahora la oportunidad de luchar por el Mundial hasta la última manga es algo muy especial”, explica Daniela sobre una situación que podría marcar un antes y un después en su carrera deportiva.
La piloto de Lloret de Mar también reconoce que convertirse en la primera española campeona del mundo sería un sueño, aunque intenta mantener el foco en lo que tiene por delante. “Ser la primera española en conseguir un Mundial sería algo histórico y, por supuesto, es un sueño que tengo”, afirma. Su prioridad, sin embargo, está en completar las dos últimas mangas de la temporada, disfrutar de la oportunidad y llegar hasta la bandera de cuadros habiéndolo dado todo.
De aquella niña de tres años a la carrera de su vida
Detrás de esta oportunidad hay un camino que comenzó cuando Daniela tenía apenas tres años. Desde las categorías de formación, la piloto de Lloret de Mar compitió habitualmente contra chicos y fue avanzando poco a poco hasta hacerse un hueco entre las mejores pilotos del motocross internacional. Años de entrenamientos, viajes, carreras, caídas y sacrificios han llevado ahora a Daniela hasta el escenario que durante tanto tiempo había perseguido.
“He trabajado muchos años para tener una oportunidad como esta y ahora quiero aprovecharla. Pase lo que pase, estoy muy orgullosa del camino que me ha traído hasta aquí, pero todavía no está terminado y voy a luchar hasta el final”, explica. Una frase que resume el momento que vive la piloto de Lloret: el trabajo realizado ya la ha colocado en una posición histórica, pero todavía quedan dos mangas para saber si el sueño del Mundial se convierte en realidad.
Y si pudiera hablar con aquella niña que se subió por primera vez a una moto con tres años, Daniela tiene claro qué le diría. “Le diría que siguiera soñando y que nunca dejara de creer en ella misma”. Aquella niña no podía imaginar entonces que, años después, estaría a las puertas de luchar por un campeonato del mundo y representando a España en una de las grandes citas del motocross femenino internacional.
Darwin espera el desenlace
El Gran Premio de Australia se disputará los días 19 y 20 de septiembre en Darwin y pondrá el punto final al campeonato del mundo de WMX 2026. Serán las dos últimas mangas de una temporada en la que Daniela Guillén ha conseguido llegar por primera vez a una final mundialista al frente de la clasificación. Del otro lado estará Kiara Fontanesi, que parte con seis puntos menos y tratará de aprovechar cualquier oportunidad para darle la vuelta al campeonato.
Daniela, mientras tanto, afrontará el fin de semana con una idea muy clara: no obsesionarse con las cuentas, mantener su pilotaje y luchar hasta el final. Dos salidas. Dos mangas. Seis puntos. Y en juego, además del título mundial, la posibilidad de que una piloto de Lloret de Mar se convierta en la primera española campeona del mundo de motocross femenino.
Última cita del Mundial
Todo quedará decidido en Darwin después de una temporada en la que Daniela ha vuelto a demostrar su capacidad para competir al máximo nivel. La placa roja llegará a Australia sobre su moto y con ella la presión de defender el liderato, pero también la oportunidad de cerrar un recorrido que comenzó cuando solo tenía tres años y que la ha llevado hasta las puertas de un título mundial que podría hacer historia para el motocross español.