
Las estafas por internet se han convertido en uno de los grandes problemas de seguridad en Cataluña. Los fraudes digitales ya son el segundo delito más denunciado en el territorio, solo por detrás de los hurtos, y las cifras reflejan una situación preocupante: entre 2024 y agosto de 2026, las pérdidas económicas acumuladas se acercan a los 490 millones de euros y más de 200.000 personas han sufrido este tipo de delitos. Ante este escenario, el Govern de la Generalitat prevé aprobar el martes el Plan estratégico para la lucha contra las estafas virtuales 2026-2028, una iniciativa que pretende mejorar la prevención, agilizar las investigaciones y facilitar que las víctimas puedan denunciar los fraudes.
220 denuncias diarias y más de 100 millones de euros perdidos en ocho meses
Los datos muestran hasta qué punto las ciberestafas se han convertido en una amenaza económica de primer nivel. En Cataluña se denuncian una media de cerca de 80.000 fraudes digitales al año y, hasta agosto de 2026, ya se habían registrado 53.577 hechos, lo que equivale a unas 220 denuncias diarias. Durante los primeros ocho meses del año, el perjuicio económico alcanzó los 103 millones de euros. Si se amplía el periodo desde 2024 hasta agosto de 2026, la cantidad se dispara hasta casi 490 millones de euros, una cifra que evidencia la dimensión de un problema que afecta tanto a particulares como a empresas.
La nueva estrategia quiere dar una respuesta coordinada a una delincuencia que cambia constantemente de métodos y aprovecha la confianza de los usuarios, las nuevas tecnologías y los hábitos de consumo digital. Para ello, el Govern reforzará la colaboración entre la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña y los Mossos d’Esquadra, con el objetivo de mejorar la detección de los fraudes, aumentar la capacidad de investigación y actuar con mayor rapidez cuando se produzca una estafa.
Más de 200.000 víctimas y especial atención a las personas mayores
Entre 2024 y agosto de 2026, las ciberestafas han afectado a más de 200.000 víctimas en Cataluña. Según los datos facilitados, el 51% de las personas afectadas son hombres y el 49% mujeres. La franja de edad con mayor incidencia se sitúa entre los 31 y los 64 años, aunque las personas mayores de 65 años continúan siendo especialmente vulnerables ante determinadas modalidades de fraude, como las falsas inversiones, las estafas del falso familiar o las suplantaciones de entidades bancarias.
Uno de los aspectos más preocupantes es que no todos los fraudes provocan el mismo impacto económico. Las falsas inversiones no son necesariamente las estafas más frecuentes, pero sí destacan por las elevadas cantidades de dinero que pueden llegar a perder las víctimas. Solo durante el segundo trimestre de 2026, esta modalidad ocasionó más de 14 millones de euros en pérdidas. Las operaciones fraudulentas relacionadas con inversiones y criptomonedas siguen concentrando una parte importante de la actividad policial y generan casos especialmente graves.
Los delincuentes también adaptan sus estrategias a las épocas del año y a los intereses de la población. Los conciertos multitudinarios, las vacaciones, los alojamientos turísticos, las redes sociales y las plataformas de compraventa se han convertido en escenarios habituales para captar víctimas. A estas prácticas se suma el conocido «Bizum inverso», una modalidad en la que el estafador aprovecha las operaciones de compraventa para conseguir que la víctima acepte una solicitud de dinero creyendo que está recibiendo un pago.
Una Comisaría Virtual para denunciar fraudes desde internet
Una de las principales novedades del plan será la puesta en marcha de la Comisaría Virtual de los Mossos d’Esquadra, una sede electrónica que permitirá denunciar determinadas estafas digitales sin necesidad de realizar inicialmente el trámite de forma presencial. La previsión es que el servicio empiece a funcionar a partir de noviembre de 2026, con un procedimiento en línea para denunciar estafas virtuales y fraudes relacionados con medios de pago.
La iniciativa busca facilitar el acceso a la denuncia y reducir la llamada «cifra oculta» de la delincuencia: aquellos delitos que se producen, pero que no llegan a comunicarse a las autoridades. El Govern considera que hacer más sencillo este trámite permitirá disponer de una visión más completa del fenómeno y mejorar la capacidad de respuesta policial. Denunciar es especialmente importante en los fraudes digitales, donde la rapidez con la que se comunica lo ocurrido puede resultar relevante para investigar los movimientos del dinero e intentar recuperarlo.
El plan también incluye un nuevo asistente de ciberseguridad basado en inteligencia artificial, impulsado por la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña. La herramienta estará disponible a través del portal web de la Agencia y de WhatsApp, y ayudará a los usuarios a identificar posibles fraudes, valorar si podrían haber sido víctimas de una estafa y resolver dudas sobre seguridad digital. Además, ofrecerá recomendaciones y buenas prácticas para reducir los riesgos al navegar, comprar o realizar operaciones por internet.
Este servicio público de ciberseguridad cuenta con una inversión inicial de 1,8 millones de euros y pretende reforzar los conocimientos de la ciudadanía frente a unas amenazas que evolucionan al mismo ritmo que las herramientas tecnológicas utilizadas por los delincuentes.
Una unidad especializada de los Mossos ya investiga 28 casos
La respuesta policial también se reforzará con estructuras especializadas en la investigación de fraudes digitales. Los Mossos d’Esquadra han creado la Unidad Central de Ciberestafas e Investigación Tecnológica (UCCIT) y el Grupo de Ciberinteligencia, ambos integrados en la Comisaría General de Tecnologías de la Información y la Comunicación. Estas unidades tienen como finalidad mejorar la capacidad de detectar nuevas amenazas, analizar el funcionamiento de las redes delictivas y utilizar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, para avanzar en las investigaciones.
La UCCIT entró en funcionamiento el 1 de enero de 2026 y centraliza el conocimiento y la investigación de las estafas en las que la tecnología resulta determinante. Según los datos facilitados, actualmente mantiene 28 investigaciones abiertas y ha conseguido bloquear cerca de 2,8 millones de euros. De esta cantidad, 1,25 millones de euros ya se han recuperado. Estas cifras reflejan la importancia de actuar con rapidez y de disponer de equipos capaces de seguir el rastro de operaciones económicas cada vez más complejas.
Por su parte, el Grupo de Ciberinteligencia se centrará en anticiparse a los movimientos de los ciberdelincuentes mediante la recopilación y el análisis de información sobre sus métodos, técnicas, objetivos y formas de actuar. La intención es detectar patrones, identificar posibles amenazas y facilitar que los cuerpos policiales puedan tomar decisiones con mayor conocimiento antes de que determinadas modalidades de fraude se extiendan.
Qué tipos de ciberestafas quiere combatir el Govern
El nuevo plan abarcará las distintas modalidades de fraude digital registradas por los Mossos d’Esquadra durante los últimos años. Entre ellas se encuentran las estafas en transacciones económicas, relacionadas con compras, ventas o alquileres por internet y con falsas inversiones. También incluye los cargos bancarios de origen desconocido, especialmente aquellos vinculados a tarjetas que la víctima no reconoce haber utilizado.
Otra de las categorías prioritarias son las suplantaciones de identidad. En estos casos, el delincuente se hace pasar por otra persona para conseguir dinero o información, ya sea mediante la estafa del falso familiar, la suplantación de un alto cargo de una empresa o la publicación de falsas ofertas de trabajo. A estas prácticas se suman los fraudes basados en la ingeniería social, que utilizan correos electrónicos, llamadas telefónicas o mensajes para engañar a las víctimas y conseguir que faciliten sus credenciales, pulsen enlaces fraudulentos o autoricen operaciones que benefician al estafador.
La estrategia pretende abordar el problema desde diferentes frentes, porque no existe una única fórmula para evitar todos los fraudes. La prevención, la investigación especializada, la facilidad para denunciar y la colaboración entre las instituciones y las empresas implicadas serán algunas de las herramientas principales para frenar este tipo de delincuencia.
Bancos, operadoras y plataformas digitales: más coordinación para frenar los fraudes
Uno de los puntos clave del plan será mejorar la velocidad con la que se comparte información entre los organismos que pueden ayudar a detectar y combatir una estafa. Además de reforzar la comunicación entre la Agencia de Ciberseguridad y los Mossos d’Esquadra, el Govern quiere ampliar la cooperación con entidades bancarias, operadoras de telefonía móvil y plataformas de compraventa en línea. Estos actores pueden disponer de información relevante para identificar patrones sospechosos, detectar nuevas modalidades de fraude y mejorar la protección de sus usuarios.
La hoja de ruta prevé poner en marcha durante el segundo semestre de 2027 una coordinación más amplia con estos sectores. También se establecerá un sistema de comunicación ágil entre la Agencia y los Mossos para compartir información sobre nuevas estafas y trasladar los casos en los que sea necesario activar recursos específicos. Asimismo, se constituirá una comisión transversal con participación de las entidades bancarias para estudiar los métodos utilizados por los delincuentes y detectar nuevas prácticas fraudulentas.
La telefonía móvil tendrá un papel destacado, ya que una parte importante de las ciberestafas se produce a través de este canal. Por este motivo, se prevé crear un grupo de trabajo con las operadoras en el marco del protocolo Telcocat, destinado a atender a municipios y otros entes locales en la comunicación y el seguimiento de incidencias masivas de telecomunicaciones. También se organizarán reuniones periódicas con plataformas digitales de compraventa para compartir información sobre las técnicas de los estafadores y avanzar en medidas de protección para los usuarios.
Campañas de prevención durante las vacaciones, las rebajas y Navidad
La prevención será otro de los pilares de la estrategia. El Govern quiere aumentar las charlas y sesiones informativas dirigidas a administraciones locales, asociaciones empresariales, entidades privadas y ciudadanía para explicar cómo funcionan las ciberestafas, cuáles son los canales de denuncia y qué medidas básicas pueden ayudar a evitar caer en ellas.
En el ámbito local se organizarán jornadas de ciberseguridad para ayuntamientos, consejos comarcales y otras administraciones de proximidad. Estas sesiones combinarán la perspectiva tecnológica de la Agencia de Ciberseguridad con la experiencia policial de los Mossos d’Esquadra. En paralelo, se programarán encuentros con asociaciones empresariales, colegios profesionales y entidades sectoriales para trasladar recomendaciones prácticas al tejido económico, con la colaboración de organizaciones como ACCIÓ, Sinergia y ASCICAT.
También se intensificarán las campañas de comunicación en los periodos del año en los que aumentan las oportunidades para cometer determinados fraudes, como Navidad, las rebajas, las vacaciones y las grandes campañas comerciales. Se prestará especial atención a las falsas ofertas de alojamiento, las compras fraudulentas por internet, los mensajes que suplantan a los bancos y los engaños relacionados con la identidad de familiares o conocidos. El objetivo es que la población pueda reconocer las señales de alerta antes de facilitar datos personales o realizar un pago.
Para dar continuidad a estas acciones, la Agencia y los Mossos elaborarán materiales divulgativos comunes, actualizados y reutilizables. Así, las recomendaciones difundidas desde las diferentes administraciones seguirán criterios técnicos y policiales coordinados y podrán utilizarse en las actividades de prevención que se desarrollen en todo el territorio.
Un sistema de seguimiento para garantizar que las medidas se cumplan
El Plan estratégico para la lucha contra las estafas virtuales 2026-2028 contará con una estructura de seguimiento organizada en tres niveles. La mesa estratégica estará presidida por el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, y la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, junto con responsables de las áreas especializadas en ciberseguridad y transformación digital.
Por debajo se establecerá una mesa táctica, integrada por representantes de la Agencia de Ciberseguridad y de los Mossos d’Esquadra, que se encargará de fijar prioridades, coordinar las líneas de actuación y evaluar su desarrollo. La mesa operativa tendrá como misión coordinar la ejecución de las medidas, intercambiar información sobre los fraudes, identificar incidencias y analizar los indicadores de actividad para comprobar la evolución del plan.
Con esta estrategia, la Generalitat busca dar una respuesta más coordinada a un fenómeno que afecta cada vez a más ciudadanos y empresas. Las nuevas herramientas para detectar posibles engaños, la futura Comisaría Virtual, el refuerzo de las investigaciones y una mayor colaboración con bancos, operadoras y plataformas digitales pretenden reducir el impacto de las ciberestafas y mejorar la capacidad de actuación ante un delito que ya ocupa el segundo lugar entre los más denunciados en Cataluña.