
Disfrutar de un día de playa debería estar al alcance de cualquier persona. Con esa idea como punto de partida, Cala Canyelles ha dado este verano un importante paso adelante para convertirse en un espacio mucho más inclusivo. La nueva responsable de la concesión de hamacas y sombrillas, María Navarro, ha impulsado un proyecto que sitúa la accesibilidad como una de sus grandes prioridades, facilitando que personas mayores, con movilidad reducida o con necesidades especiales puedan acceder a la arena y disfrutar del mar en mejores condiciones.
La iniciativa supone una de las novedades más destacadas de esta temporada en la cala. Más allá del tradicional servicio de alquiler de hamacas y sombrillas, la nueva concesión quiere ofrecer un servicio pensado para las personas, eliminando barreras y demostrando que la inclusión puede formar parte del día a día en uno de los rincones más visitados de la costa de Lloret de Mar.
La inclusión, la prioridad desde el primer día
María Navarro resume la filosofía de este proyecto con una frase muy clara: «Para mí es lo primero, la inclusión». Esa idea ha marcado todas las decisiones tomadas desde el inicio de la temporada y se traduce en una medida muy concreta: las personas mayores y quienes tengan problemas de movilidad o necesidades especiales pueden utilizar de forma totalmente gratuita las hamacas adaptadas y recibir ayuda para acceder tanto a la playa como a la orilla.
Además, este servicio no está condicionado al alquiler de hamacas o sombrillas. Desde la concesión destacan que la asistencia se presta sean o no clientes, ya que el objetivo principal es que cualquier persona pueda compartir una jornada de playa junto a su familia o amigos sin que las dificultades de movilidad supongan un obstáculo. La intención es que nadie tenga que renunciar al mar por falta de recursos o por encontrar barreras físicas que limiten su experiencia.

Una formación muy ligada al deporte y a la accesibilidad
Detrás de esta apuesta por una playa más inclusiva existe también una trayectoria académica muy vinculada al deporte y a la educación. María Navarro inició su formación en 2014 en el Institut Rocagrossa, donde cursó el ciclo de Formación Profesional de Salvamento y Socorrismo y posteriormente el ciclo de montaña. Aquella etapa despertó un interés especial por la práctica deportiva adaptada y por la importancia de hacer accesibles los espacios naturales.
Más adelante continuó ampliando sus conocimientos con el grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un máster en Educación para impartir clases en ESO, Bachillerato y ciclos formativos. Durante ese recorrido, tanto en el Institut Rocagrossa como en la Universidad de Girona y el INEF de Barcelona, la inclusión estuvo muy presente en su formación, una experiencia que ahora ha querido trasladar a Cala Canyelles mediante actuaciones concretas que mejoran el día a día de los usuarios.
Una inversión para eliminar barreras
El proyecto también ha supuesto una inversión destinada a mejorar la accesibilidad de la playa. Entre las actuaciones más visibles destacan las pasarelas instaladas desde la entrada principal hasta el inicio de la arena, facilitando el desplazamiento de personas con movilidad reducida y haciendo mucho más cómodo el acceso al litoral.

La zona también incorpora otros detalles pensados para que la experiencia sea agradable para todas las edades, como kits de dibujo dirigidos a los más pequeños. Aunque puedan parecer pequeños gestos, forman parte de una filosofía que busca ofrecer un entorno acogedor y cómodo para cualquier visitante, independientemente de su edad o condición física.
Una Cala Canyelles más abierta para vecinos y visitantes
Con esta iniciativa, Cala Canyelles refuerza su apuesta por convertirse en una playa donde la accesibilidad y la inclusión sean una realidad. La nueva concesión quiere transmitir un mensaje claro: el mar debe poder disfrutarse en igualdad de condiciones y cualquier persona merece acceder a él sin encontrar obstáculos innecesarios.
“La combinación de servicios gratuitos para quienes más lo necesitan, mejoras en los accesos y una atención centrada en las personas convierte esta propuesta en una de las novedades más destacadas del verano en la cala. Una apuesta que busca cuidar tanto de los vecinos de Lloret de Mar como de quienes eligen el municipio para pasar sus vacaciones, demostrando que una playa puede ser mucho más que un lugar para tomar el sol cuando la inclusión se convierte en el eje principal del proyecto”.
María Navarro