
Las familias de Catalunya con hijos matriculados en Educación Primaria y Secundaria ya pueden acceder al vale escolar de 60 euros correspondiente al curso 2026-2027, una ayuda impulsada por la Generalitat que busca aliviar parte de los gastos asociados al inicio del año académico. La campaña se ha puesto en marcha este 16 de junio y mantiene la misma cuantía económica que en años anteriores, aunque incorpora una novedad importante que cambiará la forma de gestionar esta ayuda.
La medida beneficiará a miles de familias de toda Catalunya y pretende reducir el impacto económico que supone la compra de material escolar, uno de los desembolsos más habituales cuando se acerca la vuelta a las aulas. Cada alumno recibirá una ayuda total de 60 euros, repartida en dos vales de 30 euros, que podrán utilizarse en los establecimientos adheridos al programa.
La principal novedad: los vales ya son completamente digitales
La edición de este curso llega con un cambio destacado. Por primera vez, los vales escolares dejarán atrás el formato físico y pasarán a gestionarse exclusivamente de manera digital. La Generalitat enviará un correo electrónico a las familias con toda la información necesaria para acceder a la ayuda, incluyendo los datos personales y las instrucciones para completar el proceso.
Antes de poder utilizar los vales será obligatorio realizar la activación a través de la plataforma oficial habilitada para la campaña. Las familias pueden consultar toda la información y activar sus vales a través de la página web Vale Escolar. Con este nuevo sistema, el Govern pretende simplificar los trámites administrativos y reducir el consumo de papel, apostando por un modelo más sostenible y adaptado a los servicios digitales.
Quién puede solicitar la ayuda
El programa tiene carácter universal dentro de las etapas educativas incluidas. Podrán beneficiarse todos los alumnos matriculados durante el curso 2026-2027 en centros públicos y concertados de Catalunya que cursen Educación Primaria o Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
La finalidad de esta iniciativa es compensar parte de los gastos que asumen las familias cada inicio de curso, especialmente en un contexto en el que el coste de la vida continúa siendo una de las principales preocupaciones para muchos hogares.
Qué productos se pueden comprar con los vales
Los cheques podrán utilizarse para adquirir una amplia variedad de artículos relacionados con la actividad educativa. Entre los productos incluidos se encuentran el material de escritura y papelería, libros, diccionarios, calculadoras, mochilas escolares, juegos educativos y otros elementos necesarios para el aprendizaje.
Los beneficiarios tendrán tiempo hasta el próximo 30 de noviembre para canjear los vales en cualquiera de los establecimientos adheridos a la campaña. En las últimas ediciones, la red de comercios participantes ha superado los 2.000 puntos de venta repartidos por toda Catalunya.
La ayuda también puede cederse al centro educativo
Además de utilizarlos directamente en las tiendas adheridas, las familias también tienen la posibilidad de ceder uno o ambos vales al centro educativo donde estudia el alumno. En este caso, será el propio colegio o instituto quien gestionará la compra colectiva del material necesario para el conjunto del alumnado.
El plazo para realizar esta cesión finalizará el próximo 18 de septiembre. Esta opción permite a los centros organizar compras conjuntas y garantizar que determinados materiales lleguen a todos los estudiantes de manera coordinada.
Una inversión de 50 millones de euros para apoyar a las familias
La Generalitat mantiene para este curso una inversión global de 50 millones de euros, la misma dotación económica que el año anterior. Con esta medida, el Govern busca facilitar el acceso al material educativo necesario y reducir el esfuerzo económico que afrontan miles de familias coincidiendo con el inicio del curso escolar.
La campaña vuelve a consolidarse como una de las principales ayudas dirigidas al ámbito educativo en Catalunya, con el objetivo de que ningún alumno vea limitado el acceso a los recursos básicos necesarios para desarrollar su actividad académica.