Perder la visión transformó por completo la vida de Alicia Peñalba. Hace 14 años, un accidente la dejó ciega y convirtió actividades tan cotidianas como salir sola a la calle en todo un desafío. De aquella experiencia personal y de su implicación con la accesibilidad nació una idea ambiciosa: desarrollar una aplicación de navegación pensada desde el principio para las personas con discapacidad.
El proyecto, bautizado como AccessGo, pretende reunir en una sola herramienta diferentes servicios de orientación y movilidad que actualmente se encuentran repartidos entre numerosas aplicaciones. Su objetivo es ofrecer rutas más seguras, informar sobre obstáculos urbanos y permitir que el usuario interactúe principalmente mediante la voz.
“Google Maps y Apple Maps no están pensados específicamente para personas ciegas y, en ocasiones, resulta difícil interpretar la información. Me pregunté qué ocurriría si existiera un mapa completamente accesible”.
La aplicación se encuentra actualmente en fase beta para dispositivos Apple, mientras su creadora trabaja también en una versión para Android. Su intención es que pueda ser utilizada por cualquier persona, tenga o no una discapacidad, aunque presta una atención especial a quienes presentan dificultades visuales, auditivas o de movilidad.
AccessGo permite comunicar y consultar incidencias que pueden complicar un desplazamiento: semáforos averiados, obras que estrechan el paso, aceras o bordillos en mal estado, ausencia de rampas para sillas de ruedas y otros obstáculos que habitualmente pasan desapercibidos para buena parte de la población.
“Una persona que ve puede comprobar si vienen coches y cruzar, aunque un semáforo no funcione. Sin embargo, quizá no piensa que una persona ciega no podría hacerlo con seguridad. No es por mala intención, sino porque no vive esa realidad”, señala.
La herramienta también puede resultar útil para personas mayores, familias que se desplazan con carritos infantiles o ciudadanos con movilidad reducida. Alicia insiste en que su propósito no es crear un producto exclusivo, sino una aplicación verdaderamente inclusiva.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que Alicia ha desarrollado la aplicación prácticamente en solitario. No partió de una plantilla prediseñada ni de una plataforma que generase automáticamente el programa. Comenzó escribiendo el primer código en un bloc de notas de Windows, apoyándose en los conocimientos adquiridos durante un curso de programación.
Aunque ya había creado anteriormente una página web mediante HTML, esta ha sido su primera experiencia desarrollando una aplicación completa. El proceso, reconoce, ha sido complejo debido a las dificultades técnicas, la terminología en inglés y las barreras que todavía presentan algunas herramientas digitales para una programadora ciega.
- “Lo he hecho todo sola, desde el primer código. He sufrido porque no es fácil programar sin ver y muchos códigos están en inglés, un idioma que apenas conozco”, relata.
Durante el desarrollo también ha utilizado herramientas de inteligencia artificial como apoyo para interpretar fragmentos de código. No obstante, explica que cada propuesta era revisada, comprobada y sometida a pruebas antes de incorporarse al proyecto.
La aplicación dispone de un asistente de voz creado específicamente para AccessGo. Durante una demostración, Alicia pidió al sistema que preparase una ruta segura hasta un supermercado. La herramienta actualizó su ubicación, calculó el recorrido, indicó la distancia aproximada y comenzó a ofrecer instrucciones de navegación.
El asistente también responde a preguntas como cuánto falta para llegar al destino o qué establecimientos y servicios se encuentran cerca. En la prueba fue capaz de localizar farmacias, centros de atención primaria, supermercados y dependencias de la Policía Local, ofreciendo posteriormente la posibilidad de iniciar una ruta hacia cualquiera de esos puntos.
Alicia quiere que, en futuras versiones, la mayoría de las funciones puedan activarse completamente mediante la voz, sin necesidad de tocar la pantalla. Esta característica facilitaría el uso de la aplicación no solo a personas ciegas, sino también a usuarios con problemas motores en las manos.
Otro de sus objetivos es incorporar información compartida por la propia comunidad. Los usuarios podrían advertir de una obra, una acera inaccesible o cualquier incidencia detectada durante su recorrido. Esa información aparecería después en el mapa para ayudar a otras personas a anticiparse al obstáculo y elegir una alternativa más segura.
La creadora reconoce que la aplicación todavía necesita numerosas pruebas antes de su lanzamiento definitivo. Actualmente busca un grupo de usuarios que pueda probarla en situaciones reales, detectar errores y ayudarla a mejorar su funcionamiento.
“Aunque pueda parecer que está terminada, todavía no lo está. Hay que hacer muchas pruebas en la calle y seguramente aparecerán fallos que tendremos que solucionar”, admite.
Más allá de la tecnología, el proyecto responde a una reivindicación básica: el derecho de las personas con discapacidad a desplazarse con independencia. Alicia agradece la ayuda que habitualmente recibe de otros ciudadanos, pero recuerda que depender constantemente de terceras personas limita la autonomía.
“La gente ayuda mucho y estoy muy agradecida, pero nosotros también queremos hacer las cosas solos siempre que sea posible”, afirma.
AccessGo nace así de una necesidad vivida en primera persona y del esfuerzo de una mujer que ha decidido transformar una dificultad diaria en una herramienta para los demás. Todavía no existe una fecha definitiva para su publicación, pero Alicia confía en que pueda estar disponible próximamente tanto para Apple como para Android y convertirse en una aliada para desplazarse por la ciudad de forma más segura, accesible y autónoma.