A veces la naturaleza nos regala momentos que nos encogen el corazón en el lugar más inesperado. Esto es exactamente lo que ha vivido este martes 19 de mayo, Nerea Párraga vecina de Lloret de Mar, cuando regresaba del gimnasio a casa. Al pasar por la Avinguda de les Alegries, justo a la altura del centro logístico de la empresa de construcción Carmona e Hijos, Nerea se topó con una escena de lo más tierna pero potencialmente complicada: un grupo de 6 patitos de pocos días que se habían separado de su madre y caminaban desorientados por el asfalto, piando sin parar y a punto de poder ser arrollados por algún vehículo, ya que los animales entraban en una zona muy transitada.
El peligro era inminente, pero la sincronización entre nuestra protagonista y un conductor de un camión evitaron males mayores. Según relatan: “Iban desorientados, se habían caído del bordillo y justo venía un camión. El conductor, que ha sido súper buena persona, ha parado para avisar y frenar a todos los coches que venían detrás. Yo he ido detrás de los patitos para resguardarlos y ayudar a que no los atropellaran”. Una maniobra rápida y llena de empatía que cortó el tráfico en un punto habitualmente muy concurrido de la localidad.
Aunque el fragmento de vídeo capturado dura apenas unos segundos, la realidad es que poner a salvo a las crías fue una auténtica carrera de fondo. “Han salido disparados y desorientados, los he guiado para que fueran con su madre que estaba a varios metros”, explica Nerea. En total, la intensa aventura duró más de media hora, en la que la joven no les quitó el ojo de encima hasta asegurarse de que todos los pequeños se reintegraban con la madre.
Rumbo al campo
Una vez que la familia volvió a estar unida, el instinto de la madre pato se activó. Guiados por ella, los patitos dejaron atrás el peligro del asfalto y se metieron en la zona de campo que hay por el Pádel Indoor. Ese entorno rural y boscoso les sirve de «pasillo verde» perfecto para buscar puntos de agua dulce y cañizares donde resguardarse de los depredadores, lejos de la contaminación y el ruido urbano.
Fauna local
Los pequeños patos (seguramente ánades reales, habituales en nuestros entornos húmedos) hoy tienen una segunda oportunidad para crecer seguros gracias a estos vecinos.
Aunque a veces asociemos nuestro municipio únicamente con el mar y las playas, el interior de Lloret esconde rincones perfectos para la supervivencia de estos animales. Lo más seguro es que la madre pato esté guiando a sus crías hacia la Riera de Passapera. Aunque en tramos urbanos parezcan secas, montaña arriba sus cauces conservan pozas naturales, cañas y juncos. Otra opción ideal son las balsas de agua agrícolas y los valles interiores hacia Vidreres, o entornos seminaturales, donde estas aves encuentran el agua dulce y los insectos necesarios para crecer completamente seguros.