
Daniela Guillén, nacida en Lloret de Mar en 2006, ha conseguido escribir una página histórica en el deporte español al convertirse, con solo 20 años, en la primera piloto española en proclamarse campeona del mundo de motocross femenino. Sin embargo, detrás de este éxito hay mucho más que velocidad, entrenamientos y victorias: una trayectoria marcada por el sacrificio familiar, la dificultad de abrirse camino en un deporte muy exigente económicamente y unas experiencias que han puesto de manifiesto el machismo que todavía existe en algunos circuitos.
De subirse a una moto con tres años a conquistar el mundial
La pasión de Daniela por el motocross comenzó cuando apenas tenía tres años. Todo empezó de una manera bastante inesperada: una amiga de su madre consiguió una moto en una tómbola y se la llevó a ella y a sus hermanos. Aquel regalo terminó convirtiéndose en el punto de partida de una carrera deportiva que, dos décadas después, la ha llevado hasta lo más alto de la competición internacional.
Con seis años comenzó a entrenar con un preparador y, desde entonces, fue construyendo poco a poco su camino en el mundo del motor. Lo que empezó como una afición infantil se transformó en un objetivo cada vez más ambicioso, hasta culminar con un título que sitúa a esta joven deportista de Lloret entre los nombres destacados del motocross femenino.
Su triunfo también tiene un importante componente familiar. La propia piloto ha explicado en el programa de RTVE, FOMO TOTAL que el motocross es una disciplina muy costosa y que mantener una carrera deportiva de este nivel supone un esfuerzo económico considerable. Su familia llegó incluso a alquilar su vivienda y a vivir en una caravana para poder afrontar los gastos y seguir apoyando el sueño de Daniela.
«Les pedían a sus hijos que no les ganara una chica»: la denuncia del machismo
Más allá de los resultados deportivos, Daniela Guillén ha querido poner el foco en una realidad que ha vivido desde sus primeros años sobre la moto: las dificultades añadidas que puede encontrar una chica cuando compite en un entorno tradicionalmente dominado por hombres. La piloto se ha formado y ha entrenado durante buena parte de su trayectoria junto a chicos, una experiencia que le ha permitido conocer de primera mano algunas actitudes poco deportivas.
Durante su entrevista con Núria y Javi en FOMO TOTAL, Guillén recordó situaciones en las que algunos rivales intentaban intimidarla durante los entrenamientos. «Te gritan para ver si te asustas y pierdes el control de la moto», explicó. Una conducta que, en un deporte en el que la concentración y el control resultan fundamentales, puede ir mucho más allá de una simple provocación entre competidores.
Pero una de las declaraciones más contundentes de la deportista tiene que ver con la actitud de algunos padres hacia sus propios hijos. Daniela recordó que había adultos que les pedían a los jóvenes pilotos que no permitieran que una chica les ganase. «Les pedían a sus hijos que no les ganara una chica», relató, poniendo palabras a una mentalidad que convierte el género de quien compite en una cuestión más importante que el propio resultado deportivo.
Su testimonio refleja una contradicción evidente: mientras el deporte debería premiar la preparación, el talento y el esfuerzo, todavía hay situaciones en las que una victoria femenina parece incomodar a parte del entorno. Que una piloto tenga que enfrentarse a este tipo de prejuicios mientras intenta competir al máximo nivel añade una dificultad que nada tiene que ver con la habilidad al manillar.
Una carrera deportiva que exige sacrificio y fortaleza mental
La historia de Daniela también demuestra que alcanzar la élite del motocross no depende únicamente de la velocidad. La inversión económica, las horas de entrenamiento y el apoyo del entorno son elementos decisivos para mantenerse en una disciplina tan exigente. En su caso, el compromiso de su familia ha sido una pieza fundamental para que pudiera continuar compitiendo y perseguir el objetivo de convertirse en campeona del mundo.
La joven piloto tiene claro, además, que la fortaleza mental es imprescindible para afrontar los altibajos de una carrera deportiva. Durante la conversación explicó que en la competición no siempre se está en el mejor momento y que es necesario aprender a convivir tanto con las victorias como con las dificultades. «Un día estás arriba y otro abajo», señaló, resumiendo una realidad que conocen bien los deportistas de alto nivel.
Su trayectoria demuestra que el éxito no elimina automáticamente los obstáculos, pero sí permite dar visibilidad a experiencias que muchas veces quedan fuera de los resultados y las clasificaciones. En el caso de Guillén, su título mundial y sus declaraciones contribuyen a poner sobre la mesa el debate sobre la igualdad de oportunidades y el respeto en el deporte.
Daniela Guillén también habla de redes sociales y de aprender a mostrarse más natural
La entrevista en FOMO TOTAL también permitió conocer una faceta más personal de la deportista de Lloret. Daniela reconoció que, con el paso del tiempo, se está volviendo menos tímida y que cada vez se anima más a crear contenido para las redes sociales. Una evolución que le permite compartir aspectos de su vida más allá de los circuitos y acercarse a un público que quizá la conoce por sus resultados deportivos.
La presencia en redes abre nuevas posibilidades para los deportistas, que pueden mostrar su día a día y construir una relación más directa con sus seguidores. Sin embargo, el programa también abordó el lado más complicado de estas plataformas: los ataques, el odio y la presión que reciben quienes exponen públicamente su vida, especialmente cuando su trabajo implica estar constantemente bajo la mirada de los demás.
Salud mental, vulnerabilidad y presión en las redes
Otro de los temas tratados en el programa fue la salud mental de los creadores de contenido, con la participación de la psicóloga Marta Ridaura, conocida en redes sociales como @martarialpsico. La conversación llegó después de que Lola Lolita y Mar Lucas se apartaran de las redes sociales debido al odio recibido, una situación que llevó a los presentadores a plantearse hasta dónde pueden llegar los ataques y si debería existir un límite más claro.
Ridaura puso el acento en la tendencia a cuestionar el malestar emocional de quienes trabajan de cara al público o crean contenido digital. «Invalidamos el hecho de que alguien se sienta vulnerable y le dé espacio a la tristeza», afirmó durante el espacio. La psicóloga también defendió que «las emociones son igual de válidas independientemente del trabajo que desempeñes», recordando que la exposición pública no elimina el derecho a sentirse mal ni la necesidad de cuidar la salud mental.
El programa conectó así dos realidades que, aunque distintas, comparten una cuestión de fondo: la presión que soportan las personas que desarrollan su actividad ante los demás. En el caso de Daniela Guillén, esa presión se ha manifestado en forma de prejuicios en los circuitos; en el entorno digital, puede aparecer a través de comentarios ofensivos y ataques personales.
Dónde ver la entrevista completa a Daniela Guillén
Quienes quieran conocer más detalles de la historia de la campeona del mundo de motocross pueden ver su participación en el tercer programa de FOMO TOTAL, presentado por Núria y Javi. El espacio analiza cada martes las novedades y los temas más destacados de las redes sociales dentro de EN PLAY.
La entrevista completa está disponible en RTVE Play, en el programa dedicado a Daniela Guillén. También se puede acceder a los contenidos de la plataforma a través de la web de RTVE Play.
Desde Lloret de Mar, Daniela Guillén ha alcanzado un hito histórico para el motocross español. Su campeonato mundial es el resultado de años de esfuerzo y sacrificio, pero su testimonio también sirve para recordar que el talento deportivo debería medirse por lo que cada piloto es capaz de hacer en la pista, no por si es hombre o mujer.