
Desde el pasado 17 de octubre de 2026, las llamadas comerciales en España cuentan con una nueva numeración específica: el prefijo 400. La medida, impulsada por el Ministerio para la Transformación Digital del Gobierno de España, busca que los usuarios puedan identificar este tipo de comunicaciones antes de contestar al teléfono y distinguirlas de las llamadas habituales de atención al cliente. De esta manera, ver un número que empieza por 400 permite saber que la llamada tiene una finalidad comercial, aunque eso no significa que sea necesariamente fiable ni que desaparezcan de golpe las llamadas molestas o los intentos de fraude.
¿Qué significa recibir una llamada que empieza por 400?
La nueva numeración está reservada para las llamadas comerciales salientes, es decir, aquellas que realizan las empresas para ofrecer productos, servicios, descuentos o promociones, así como para captar nuevos clientes. Los números tienen nueve cifras y comienzan por 400, por lo que el usuario puede reconocer su finalidad con solo mirar la pantalla del móvil, sin necesidad de descolgar para averiguar quién está detrás de la llamada.
La medida procede de una resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en abril de 2026, que estableció un periodo de adaptación para que las operadoras y las empresas preparasen sus sistemas. Con la entrada en vigor del nuevo sistema el 17 de octubre, las llamadas comerciales deben utilizar esta numeración específica en lugar de recurrir a números convencionales, como teléfonos móviles o numeraciones geográficas, para realizar campañas de venta.
Una de las particularidades del prefijo 400 es que se trata de una numeración unidireccional: permite realizar llamadas, pero no devolverlas. Esta característica pretende reducir los riesgos asociados a las llamadas de vuelta a números desconocidos, una práctica que puede exponer a los usuarios a determinados fraudes.
¿Qué debes hacer si recibes una llamada del prefijo 400?
La principal ventaja para los consumidores es que pueden decidir qué hacer antes de responder. Si aparece un número que empieza por 400, ya saben que se trata de una comunicación comercial y pueden contestar, ignorarla o filtrarla según sus preferencias. Además, los usuarios pueden consultar con su operador si ofrece la posibilidad de bloquear las llamadas entrantes procedentes de este prefijo, una opción para quienes no quieren recibir ofertas por teléfono.
Sin embargo, hay una cuestión importante: que una llamada comience por 400 no garantiza que sea legítima. El prefijo identifica la finalidad comercial, pero no permite saber por sí solo qué empresa está llamando ni demuestra que la persona que habla represente realmente a la compañía que dice ser. Por eso, conviene evitar facilitar datos personales, contraseñas o información bancaria si existen dudas sobre la identidad del interlocutor.
Si alguien asegura llamar desde tu banco, compañía energética u operadora telefónica para gestionar una incidencia o una cuestión relacionada con un contrato, es recomendable comprobarlo por otra vía. Como los números 400 no admiten llamadas de vuelta, lo más prudente es buscar el teléfono oficial de atención al cliente de la empresa y contactar directamente con ella.
El 400 no es lo mismo que los números de atención al cliente
La nueva numeración también busca diferenciar las llamadas destinadas a vender productos o servicios de las comunicaciones relacionadas con contratos que ya están en vigor. En este sentido, los números que empiezan por 400 quedan reservados para las llamadas comerciales, mientras que la atención al cliente puede continuar utilizando numeraciones geográficas, números cortos autorizados y líneas gratuitas como las que comienzan por 800 y 900, según corresponda.
Esto significa que una consulta sobre una factura, el seguimiento de una avería, una reclamación o una gestión relacionada con un servicio contratado no tiene la misma finalidad que una llamada para captar clientes o proponer una nueva tarifa. La normativa establece esta separación para que las empresas no utilicen indistintamente los mismos canales para atender incidencias y realizar campañas comerciales.
Existe una excepción para las ofertas que puedan surgir durante una llamada de atención al cliente. De acuerdo con el artículo 16.2 de la Ley 10/2025, de Servicios de Atención a la Clientela, pueden plantearse propuestas comerciales cuando estén vinculadas con la resolución de la consulta, queja o incidencia y supongan una mejora de las condiciones o del precio para el usuario.
Movistar y Digi ya han anunciado sus números comerciales
La puesta en marcha del prefijo 400 también ha obligado a las operadoras a preparar nuevas numeraciones para sus propias campañas comerciales. Los números no se asignan directamente a cada empresa, sino a los operadores de telecomunicaciones, que pueden solicitar bloques de numeración para ofrecerlos a sus clientes empresariales. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) estableció un procedimiento de asignación por orden de llegada y en bloques de 1.000 números.
Entre las compañías que ya han anunciado sus nuevas numeraciones se encuentra Movistar, que ha comunicado a sus clientes el número 400 00 1004 para ofrecer descuentos y promociones. La compañía ha recomendado guardar este contacto en la agenda para reconocer sus llamadas comerciales.
Por su parte, Digi ha confirmado que utilizará los números 400 120 120, 400 120 122, 400 120 131 y 400 120 134. Además, la operadora ha anunciado que identificará las llamadas comerciales que comiencen por 400 con el aviso «Llamada comercial» en la pantalla del teléfono, facilitando así su reconocimiento.
También ha aparecido SoyYo, un servicio al que se han sumado empresas como Repsol, Naturgy y Sabadell, que permite comprobar qué compañía está detrás de determinadas llamadas, incluso cuando proceden de un número con el prefijo 400.
¿Qué ocurre si siguen llamándote desde otros números?
El objetivo de la medida es impedir que las empresas continúen realizando llamadas comerciales desde numeraciones no autorizadas. Para ello, los operadores deberán bloquear las comunicaciones que incumplan las condiciones establecidas, aplicando criterios basados en patrones de tráfico, como un volumen muy elevado de llamadas, entre otros criterios autorizados por la Secretaría de Estado correspondiente.
Si un usuario recibe una llamada comercial desde una numeración que no está autorizada para esa finalidad, puede presentar una reclamación ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o denunciar los hechos ante la CNMC, según corresponda.
Las empresas también deben adaptar sus sistemas de comunicación. Aquellas que utilicen centralitas virtuales, plataformas de llamadas o sistemas automatizados de marcación tendrán que comprobar que sus proveedores disponen de numeración 400 asignada y que las campañas comerciales se realizan desde esos números. Aunque la nueva numeración entró en vigor el 17 de octubre, la normativa contempla hasta el 28 de diciembre de 2026 para adaptar la atención a la clientela en los términos previstos legalmente.
El Gobierno busca frenar el spam, pero las llamadas molestas no desaparecerán de golpe
La implantación del prefijo 400 forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno de España contra las estafas telefónicas y por SMS. Este plan ya había incorporado otras medidas, como el registro de alias utilizado para identificar los nombres alfanuméricos con los que empresas y administraciones públicas envían mensajes SMS, MMS o RCS. La base de datos, gestionada por la CNMC, permite consultar quién figura como titular de determinados identificadores.
Aun así, la nueva numeración no acabará por sí sola con las llamadas spam ni con las estafas telefónicas. La suplantación del número de origen sigue siendo un riesgo y los sistemas de bloqueo basados en patrones de tráfico pueden no detectar de inmediato las comunicaciones fraudulentas. Además, la aplicación de la Ley 10/2025 no alcanza a todas las empresas, ya que determinadas pymes quedan excluidas, salvo en los supuestos previstos para servicios básicos de interés general.
En definitiva, el prefijo 400 ofrece una nueva herramienta para identificar las llamadas comerciales antes de responder, pero no sustituye a la prudencia. Si una llamada resulta sospechosa, lo mejor es no facilitar información personal y verificar siempre la identidad de la empresa a través de sus canales oficiales.