
El cierre indefinido de la piscina municipal de Lloret de Mar empieza a tener consecuencias que van mucho más allá de la suspensión de las actividades deportivas. El Club Natació Lloret ha lanzado un llamamiento público para pedir ayuda económica y evitar que la entidad desaparezca después de más de tres décadas enseñando a nadar a generaciones de vecinos. El club ha habilitado un sistema de donaciones para crear un fondo con el que afrontar los gastos que se avecinan mientras busca alternativas para continuar con su actividad. La situación es especialmente delicada porque sus más de 100 nadadores llevan tres semanas sin poder entrenar con normalidad y todavía no disponen de una solución definitiva que les permita recuperar sus rutinas deportivas.
Un llamamiento urgente para salvar más de 30 años de historia
El mensaje difundido por el Club Natació Lloret es directo y refleja la preocupación que vive actualmente la entidad. «No volem deixar de nedar. No volem perdre més de 30 anys d’història», expresa el comunicado, en el que la organización pide a la ciudadanía que comparta la petición en sus perfiles y colabore económicamente en la medida de sus posibilidades. El club recuerda que durante años ha trabajado para conseguir una piscina municipal para todo el pueblo y que ahora, con la instalación cerrada, se enfrenta a un escenario que amenaza su continuidad. Por eso, insiste en que cualquier aportación económica puede ayudar a mantener viva la entidad y a hacer frente a los gastos que tendrá que asumir durante este periodo de incertidumbre. Para facilitar la colaboración, el club ha puesto a disposición de los interesados una página de pago en línea desde la que realizar donativos. La iniciativa pretende reunir recursos para afrontar las necesidades económicas derivadas de la situación actual, aunque todavía no se ha detallado públicamente el importe total que necesita la entidad para garantizar su futuro. El llamamiento se dirige tanto a las personas vinculadas al club como a cualquier vecino que quiera contribuir a que el proyecto deportivo pueda continuar. La petición llega en un momento complicado para una organización que, durante más de 30 años, ha formado a nadadores y ha mantenido viva la práctica de la natación en Lloret de Mar.
Las personas que quieran colaborar pueden realizar su donativo a través de la página oficial del club: hacer una donación al Club Natació Lloret.
Más de 100 nadadores buscan una piscina donde entrenar
La preocupación económica no es el único problema al que se enfrenta la entidad. El cierre de la instalación municipal ha dejado a más de 100 nadadores sin un espacio donde desarrollar sus entrenamientos con normalidad, una situación que se prolonga desde hace tres semanas y que obliga al club a buscar alternativas fuera de Lloret. Encontrar una piscina que pueda acoger a todos los deportistas y que reúna las condiciones necesarias para mantener la actividad no está siendo sencillo. De momento, algunos nadadores han podido desplazarse hasta el GEiEG de Girona para entrenar, pero esta posibilidad es temporal y no representa una solución definitiva para el conjunto de la entidad.
Desde el Club Natació Lloret aseguran que están trabajando intensamente para encontrar una alternativa que permita mantener los entrenamientos y evitar que los deportistas pierdan la continuidad de su preparación. La dificultad está en localizar instalaciones disponibles que puedan asumir las necesidades del grupo, tanto por capacidad como por organización. Además, tener que recurrir a piscinas de otros municipios supone una complicación añadida para los nadadores, que deben adaptarse a nuevos espacios y desplazamientos. Mientras continúan las gestiones, el futuro de los entrenamientos sigue condicionado por la falta de una instalación propia y por un cierre municipal que podría alargarse durante muchos meses.
La piscina municipal lleva cerrada desde el 4 de octubre
La situación se remonta al episodio de fuertes lluvias de los días 3 y 4 de octubre, que dejó al descubierto problemas en la instalación y llevó al Ayuntamiento a decretar el cierre indefinido de la piscina municipal el pasado 4 de octubre. El equipamiento permanece completamente clausurado, incluido el gimnasio, mientras los técnicos analizan el alcance de las afectaciones y las actuaciones necesarias para recuperar el servicio con garantías de seguridad. Aunque inicialmente se apuntó a posibles problemas estructurales y en los cimientos, el concejal de Deportes, Frederic Guich, explicó posteriormente que las incidencias detectadas se concentran fundamentalmente en la cubierta. Por ahora, todavía no se conoce con precisión la magnitud de las reparaciones ni cuánto costará llevarlas a cabo.
El Ayuntamiento de Lloret de Mar espera disponer del informe técnico definitivo durante el mes de noviembre, con una previsión aproximada entre los días 20 y 23. Este documento deberá determinar el estado real de la instalación y servir de base para redactar el proyecto de rehabilitación. Según el calendario avanzado por el consistorio, la redacción de ese proyecto podría prolongarse hasta el primer semestre de 2027. Después todavía será necesario tramitar la contratación y ejecutar las obras, cuya duración no está definida. Por tanto, no existe una fecha concreta para la reapertura de la piscina y el cierre podría prolongarse durante buena parte de 2027.
Un cierre que afecta a unos 3.000 usuarios y al turismo deportivo
El impacto de la clausura va mucho más allá del Club Natació Lloret. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, la piscina municipal era utilizada por aproximadamente 3.000 personas, entre abonados, participantes en cursos, clubes y usuarios de las diferentes actividades deportivas. La instalación también tiene relevancia para los establecimientos hoteleros que trabajan con turismo deportivo y que utilizan estos equipamientos como parte de su oferta para determinados grupos y visitantes. La falta de una piscina disponible puede complicar la organización de entrenamientos, estancias y actividades vinculadas a la práctica deportiva, aunque las consecuencias concretas para cada establecimiento dependerán de sus necesidades y de las alternativas que pueda encontrar.
El cierre supone, además, un problema para otros colectivos que necesitan instalaciones acuáticas para desarrollar su actividad, como el Club Aigües Obertes. El consistorio ha explicado que está buscando alternativas en municipios cercanos que puedan acoger a estos grupos, mientras estudia también opciones para los usuarios del gimnasio y para otras actividades que tenían previsto utilizar el complejo. La situación evidencia la importancia que tenía la piscina municipal dentro de la oferta deportiva de Lloret, tanto para los residentes como para las entidades y actividades relacionadas con el turismo.
El Ayuntamiento estudia el origen de los daños y posibles responsabilidades
Paralelamente a la búsqueda de soluciones para los usuarios, el consistorio está investigando el origen de los problemas detectados. La instalación fue recepcionada por el Ayuntamiento en 2013 y, poco más de una década después, presenta unas afectaciones cuyo alcance todavía debe concretarse. El gobierno municipal ya se ha puesto en contacto con la empresa responsable de la construcción para estudiar si los daños podrían estar relacionados con defectos de ejecución o con posibles vicios ocultos. Sin embargo, por el momento no se ha determinado que exista una deficiencia constructiva que explique los problemas actuales.
El Ayuntamiento sostiene que una eventual reclamación de responsabilidades no debe frenar la rehabilitación de la piscina y que ambas cuestiones se abordarán en paralelo. Mientras los técnicos completan el diagnóstico, las cuotas de los abonados permanecen congeladas y no se realizarán nuevos cobros mientras la instalación siga cerrada, además de tramitarse las devoluciones que correspondan. La atención presencial a los usuarios continuará desde el Espai Raqueta y algunas actividades que ya se desarrollaban en el Poliesportiu del Molí podrán mantenerse en ese espacio. Sin embargo, para quienes necesitan entrenar en el agua, la solución continúa pendiente.
Mientras Lloret espera conocer el alcance real de las reparaciones, el Club Natació Lloret intenta mantener su actividad y garantizar que sus nadadores puedan seguir entrenando. Su petición de ayuda económica pone el foco en otra de las consecuencias del cierre: el riesgo de que una entidad con más de 30 años de trayectoria tenga dificultades para sobrevivir a un periodo prolongado sin piscina. La campaña de donaciones busca precisamente sumar apoyos para afrontar esta etapa y evitar que la falta de instalaciones termine poniendo en peligro la continuidad del club.