
El bombero del parque de Lloret de Mar, Ricardo Cantero, ha sido finalmente sancionado con una amonestación por una falta disciplinaria leve tras el expediente abierto por la Generalitat a raíz de sus declaraciones públicas contra el sistema de reserva de plazas para mujeres en el acceso al cuerpo de Bombers de la Generalitat. La resolución pone fin al procedimiento iniciado hace más de medio año, aunque la defensa del bombero ya ha anunciado que solicitará su nulidad y, si el recurso es rechazado, acudirá a la vía judicial.
La amonestación no implica ninguna sanción económica ni laboral, según han confirmado fuentes del cuerpo de Bombers. Sin embargo, el propio Cantero ha asegurado en sus redes sociales que la resolución sí tendrá consecuencias en su carrera profesional. «Consigue eliminarme como cabo», afirmó tras conocer la decisión.
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El origen del expediente
El procedimiento disciplinario fue abierto por la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos después de que el bombero realizara diferentes publicaciones y entrevistas cuestionando el actual modelo de acceso al cuerpo de Bombers de la Generalitat.
Según Interior, algunas de sus manifestaciones podían contener «afirmaciones inexactas» capaces de perjudicar la imagen del cuerpo y generar entre la ciudadanía una sensación injustificada de riesgo sobre la capacidad operativa de los bomberos.
Cantero, una de las voces más visibles contra el actual sistema de cuotas, difundió públicamente el contenido del expediente y defendió que nunca ha criticado la incorporación de mujeres al cuerpo, sino la existencia de procesos diferenciados de acceso.
«Es injusto y me quitan un derecho. Después de soportar durante meses presiones, insultos e injurias, me expedientan por defender que entren al cuerpo las personas más preparadas objetivamente», manifestó entonces.
La defensa pide la nulidad de la sanción
La abogada del bombero, Linda López, considera que la resolución vulnera diversos derechos fundamentales y sostiene que la Administración ha sancionado una opinión emitida fuera del servicio.
Según la letrada, «no se acredita que hubiera desobedecido instrucciones, revelado información reservada, actuado durante el servicio ni causado un perjuicio efectivo al funcionamiento del cuerpo». Por ello, entiende que se han vulnerado principios como la legalidad, la tipicidad, la culpabilidad, la presunción de inocencia y la proporcionalidad, además de producirse una situación de indefensión.
«Se ha sancionado una opinión crítica y no una conducta disciplinariamente reprochable», afirma la defensa, que insiste en que la postura de Ricardo Cantero «nunca ha sido contraria a la incorporación de mujeres al cuerpo ni a la igualdad de oportunidades».
Su postura: «No hablo de hombres o mujeres, hablo de personas»
Durante los últimos meses, Cantero ha defendido públicamente que el problema no son las mujeres, sino el modelo de selección implantado por la Generalitat.
«He trabajado con mujeres que han sido una fuente de inspiración, con un enorme aporte humano, sensibilidad, empatía y profesionalidad. Lo femenino tiene muchísimo que aportar al cuerpo. Pero el físico, en determinadas situaciones, no es optativo. Si no puedes cargar un cuerpo, una mochila de mangueras o romper una puerta, quizá no sea un trabajo para ti».
El bombero sostiene que comparte esta preocupación con formadores y compañeros de diferentes parques de Cataluña y otras comunidades autónomas.
«La mayoría coincide en que no se está priorizando la calidad del servicio, sino una cuota».
También denuncia que muchos profesionales prefieren guardar silencio por miedo a ser señalados.
«Vivimos una especie de caza de brujas. El miedo a ser tachado de machista o retrógrado hace que mucha gente no hable. Pero esto no va de ideologías; va de eficacia, de ayudar a la sociedad y de salvar vidas».
Cantero asegura además que remitió escritos a responsables políticos, sindicatos y medios de comunicación sin obtener respuesta institucional y que, junto a otros compañeros, estudia crear un perfil en Instagram e impulsar una movilización para abrir el debate.
Entre las personas que difundieron públicamente su carta se encuentra el coronel Pedro Baños, cuya publicación generó miles de reacciones y mensajes de apoyo, tanto de hombres como de mujeres.
Una polémica que divide al cuerpo
El expediente también estuvo precedido por un manifiesto firmado por 91 bomberos, de los cuales 54 eran mujeres, en el que se denunciaba la difusión reiterada de discursos considerados contrarios a la feminización del cuerpo y se solicitaba a la Dirección General que adoptara medidas para preservar la dignidad de la institución.
Desde 2022, la Generalitat reserva el 40% de las plazas para mujeres en las oposiciones de Bombers con el objetivo de incrementar la presencia femenina en un cuerpo históricamente masculinizado. La primera promoción surgida de este sistema se incorporó en 2025, permitiendo duplicar el número de bomberas, pasando de 74 a 164 integrantes.
Los antecedentes del caso
La polémica comenzó en mayo de 2025, cuando Ricardo Cantero publicó una carta abierta en la que denunciaba que el sistema de acceso establecía procesos diferenciados para hombres y mujeres, tanto en las notas de corte como en determinadas pruebas físicas y de valoración.
Posteriormente, en enero de 2026, la Generalitat abrió un expediente disciplinario al considerar que sus declaraciones podían dañar la imagen del cuerpo de Bombers y sembrar dudas sobre su profesionalidad.
Durante todo este tiempo, Cantero ha mantenido el mismo mensaje: asegura que no pretende impedir el acceso de mujeres al cuerpo, sino defender que todos los aspirantes sean evaluados bajo los mismos criterios.
«No me gusta hablar de géneros. Prefiero hablar de personas. Me da igual quién entre en el cuerpo, como si fuera un alienígena hermafrodita, siempre que sea el mejor aspirante posible y el más preparado».
El bombero concluye que continuará defendiendo públicamente su postura «por su hija, por sus compañeros y por la sociedad», convencido de que el debate sobre el acceso al cuerpo de Bombers afecta directamente a la calidad del servicio público y a la seguridad de los ciudadanos.