
- Lloret de Mar vuelve a poner el foco sobre una realidad que, en ocasiones, permanece invisible. En esta nueva Carta al Director, una vecina del municipio ha querido compartir el caso de un jubilado de 65 años que, según denuncia, atraviesa una situación de extrema vulnerabilidad pese a haber trabajado durante toda su vida en el sector de la hostelería. La autora de la carta hace un llamamiento tanto a las administraciones como a la ciudadanía para que este vecino pueda recuperar unas condiciones de vida dignas y acceder a los derechos que, asegura, hoy no puede ejercer.
La Carta de Antonia Núñez
Me llamo Antonia Núñez y quiero exponerles un caso preocupante de un vecino de nuestro pueblo que necesita ayuda y que, sinceramente, considero que no debería pasar desapercibido para nadie.
Se trata de un hombre de 65 años, vecino de Lloret de Mar de toda la vida, que ha dedicado gran parte de su vida laboral al sector de la hostelería. Se ha jubilado este mismo año y, además de sufrir una discapacidad reconocida y presentar problemas psicológicos, atraviesa una situación de enorme vulnerabilidad.
Como consecuencia de las circunstancias que le han tocado vivir, no encuentra un pequeño estudio cuyo alquiler pueda asumir con su pensión de jubilación y se ve obligado a residir de forma muy precaria. En la vivienda donde estaba empadronado anteriormente le dieron de baja y, en el lugar donde vive actualmente, no puede empadronarse.
Las dificultades para acceder a derechos básicos
El único documento oficial que puede presentar es el de su jubilación, donde figura una dirección, pero, el Ayuntamiento no acepta empadronarlo porque no reúne unos requisitos que, dadas sus circunstancias personales, le resultan imposibles de cumplir.
Las consecuencias son muy graves. Al no estar empadronado, tampoco puede obtener el carné del Casal de los Jubilados, por lo que no puede participar en sus actividades ni acceder a servicios como el carné de autobús destinado a las personas mayores. Incluso se encuentra con dificultades para ejercer derechos básicos como ciudadano.
Una reflexión sobre la atención social
Yo me pregunto: ¿qué está ocurriendo con nuestros Servicios Sociales? ¿Cómo es posible que una persona que lleva tanto tiempo necesitando ayuda no haya recibido un seguimiento adecuado? ¿Cómo es posible que tampoco el sistema sanitario haya detectado y atendido las carencias sociales y de salud que presenta?
Hablamos constantemente de protocolos, procedimientos y recursos, pero a veces parece que olvidamos lo más importante: las personas. Y cuando sucede una desgracia, entonces todos nos lamentamos y nos preguntamos qué falló.
Esta persona tiene nombre y apellidos. No es un número ni un expediente. Es un vecino de Lloret que trabajó durante años contribuyendo al desarrollo de nuestro municipio y que ahora necesita que las administraciones competentes encuentren soluciones reales a su situación.
Un llamamiento a las administraciones y a la solidaridad vecinal
No pretendo señalar a nadie en particular, pero sí pedir que Ayuntamiento, Servicios Sociales y los organismos competentes revisen este caso con la sensibilidad y la urgencia que merece, para que este vecino pueda recuperar una vida digna y acceder a los derechos que le corresponden.
También quiero hacer un llamamiento a los vecinos de Lloret. Si alguna persona, propietario o entidad puede ofrecer algún tipo de ayuda, orientación o incluso una vivienda asequible donde pueda residir con estabilidad y empadronarse, agradecería enormemente que se pusiera en contacto a través del correo electrónico: josegarcia2031961@gmail.com.
Entre todos podemos marcar la diferencia en la vida de alguien que hoy necesita el apoyo de su comunidad.
Quiero agradecer a Lloret Gaceta la oportunidad de publicar esta carta y, especialmente, a todos sus lectores por dedicar unos minutos a conocer esta historia. Confío en que la solidaridad que siempre ha caracterizado a nuestro pueblo vuelva a hacerse presente y que este llamamiento no caiga en saco roto.