
El Cos d’Agents Rurals de Catalunya busca incorporar a 100 nuevos agentes y ya ha puesto en marcha una nueva convocatoria para acceder a la escala básica del cuerpo. El proceso, impulsado por el Departament d’Interior i Seguretat Pública a través de la Direcció General dels Agents Rurals, reserva 40 de las plazas para mujeres, con el objetivo de aumentar su presencia en una plantilla que continúa creciendo. Las personas interesadas pueden presentar su solicitud entre el 19 y el 30 de octubre de 2026, ambos días incluidos, a través de la página habilitada para el proceso selectivo.
¿Qué requisitos hay que cumplir para presentarse?
Para optar a una de las 100 plazas es necesario tener 18 años cumplidos, nacionalidad española y el título de Bachillerato, técnico o una titulación equivalente. También se exige acreditar un nivel de catalán C1 o superior y disponer del permiso de conducir de la categoría B en vigor. Estos son algunos de los requisitos básicos que deberán cumplir las personas aspirantes, que también tendrán que ajustarse al resto de condiciones recogidas en las bases oficiales de la convocatoria.
Entre las exigencias figura no tener antecedentes penales y comprometerse a llevar las armas reglamentarias del cuerpo, incluidas expresamente las armas de fuego. Este compromiso debe formalizarse mediante una declaración jurada. Por tanto, antes de iniciar la inscripción, conviene revisar las condiciones completas del proceso para comprobar que se cumplen todos los requisitos y preparar correctamente la documentación necesaria.
Cómo inscribirse en la convocatoria de Agents Rurals
Las personas interesadas en participar en el proceso selectivo deben presentar su solicitud entre el 19 y el 30 de octubre de 2026, ambos incluidos. La convocatoria, identificada con el número de registro DGAR/1/26/AG, se ha publicado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC). Tanto la inscripción como los trámites relacionados con el procedimiento pueden realizarse a través de la página oficial habilitada por la Generalitat. El formulario y la información sobre el proceso están disponibles en el siguiente enlace: inscripción para acceder al Cos d’Agents Rurals. Antes de presentar la solicitud, es recomendable consultar las bases completas para conocer los requisitos, las pruebas y las condiciones que regulan la selección.
Cuatro fases para conseguir una plaza de agente rural
El acceso al cuerpo se realizará mediante un sistema de concurso-oposición, dividido en diferentes etapas para evaluar tanto las capacidades de los aspirantes como sus conocimientos y experiencia. La primera parte será la fase de oposición, que incluirá una prueba de conocimientos y aptitudes, pruebas físicas, una evaluación de adecuación psicoprofesional y un reconocimiento médico. Superar estos ejercicios será imprescindible para continuar avanzando en el proceso selectivo.
Quienes consigan superar la oposición pasarán a la fase de concurso, en la que se valorarán los méritos de cada candidato. Entre los aspectos que pueden puntuar se encuentran la experiencia profesional, la formación y otros conocimientos complementarios, como las competencias relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación o el dominio de idiomas extranjeros. Esta parte permitirá valorar la trayectoria y la preparación adicional de las personas aspirantes, de acuerdo con los criterios establecidos en las bases.
El proceso continuará con un curso de formación selectivo de hasta 600 horas lectivas en la Escola de Bombers, Protecció Civil i Agents Rurals, integrada en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya. Una vez superada esta etapa, los seleccionados deberán completar un periodo de prácticas de hasta 1.000 horas de servicio efectivo en diferentes destinos del cuerpo. Se trata, por tanto, de un recorrido que combina exámenes, formación especializada y experiencia práctica antes de completar el acceso a la profesión.
El objetivo es alcanzar los 1.300 agentes rurales
La nueva convocatoria forma parte de la estrategia para reforzar el cuerpo y avanzar en los objetivos del Plan Estratégico de la Direcció General dels Agents Rurals 2026-2030, aprobado por el Govern en marzo. La previsión es llegar a los 1.300 efectivos para mejorar la presencia sobre el territorio, reforzar el patrullaje de proximidad, ampliar la cobertura operativa y aumentar la capacidad de respuesta ante las incidencias relacionadas con el medio natural.
El crecimiento también contempla una reorganización territorial y operativa para ofrecer un servicio más cercano y especializado, adaptado a las necesidades de cada zona. Los agentes rurales desempeñan tareas vinculadas a la protección del medio ambiente, la vigilancia de los espacios naturales, la prevención de incendios forestales y la conservación de la fauna y la biodiversidad. Son ámbitos en los que la presión sobre el territorio y los efectos del cambio climático plantean retos cada vez más complejos.
La ampliación de la plantilla llega después de varios años de nuevas incorporaciones. En noviembre de 2023 se sumaron 55 agentes, la primera promoción después de once años sin convocatorias. Posteriormente, en 2025 tomaron posesión 125 nuevos agentes y durante 2026 se incorporaron otros 102 efectivos, según los datos facilitados por la Direcció General dels Agents Rurals.
Una nueva promoción de 126 aspirantes y más mandos
El refuerzo del cuerpo no se limita a las 100 plazas anunciadas. En septiembre de 2026 comenzó la formación de una promoción de 126 aspirantes que podrían incorporarse al servicio en 2027. Se trata de la decimotercera promoción y, según la información facilitada, es la más numerosa de la historia del cuerpo. También destaca por su composición: 55 mujeres, que representan el 43,7% del alumnado, y 71 hombres, equivalentes al 56,3% restante.
Actualmente, el cuerpo cuenta con 675 efectivos operativos, por lo que las nuevas incorporaciones forman parte de un proceso de crecimiento progresivo. El objetivo es disponer de más personal para atender las necesidades del territorio y afrontar también el relevo generacional dentro de la organización. La ampliación de efectivos debe ir acompañada, además, de una estructura de mando suficiente para coordinar los equipos y garantizar el funcionamiento de los diferentes servicios.
En este ámbito, durante 2024 se incorporaron 34 subinspectores y ya se ha publicado una nueva resolución para incorporar otros 40. Los datos facilitados sitúan en 46 el número de funcionarios en activo de esta categoría, frente a los 68 puestos de mando que requieren dicha figura, lo que supone un déficit estructural de 22 mandos. Paralelamente, durante este año también se están desarrollando procesos de promoción interna para acceder a las cuatro especializaciones de agente mayor y a la categoría de oficial. Para apoyar esta ampliación, la Direcció General dels Agents Rurals se ha reforzado con 50 plazas de personal técnico y administrativo.
40 plazas reservadas para aumentar la presencia de mujeres
Uno de los aspectos destacados de la convocatoria es la reserva de 40 plazas para mujeres, una medida con la que se pretende corregir la infrarrepresentación femenina en el cuerpo operativo. Según los datos facilitados, las mujeres representan actualmente más del 22% de la plantilla y su número prácticamente se ha duplicado desde 2020. En la última promoción que se incorporó el 1 de enero, la presencia femenina alcanzó el 39,2%.
La estrategia para avanzar hacia una mayor igualdad también incluye campañas destinadas a dar visibilidad a mujeres referentes en esta profesión, así como cambios en determinados criterios de acceso, entre ellos la adaptación de las puntuaciones de las pruebas físicas y la reducción o eliminación de requisitos como la altura. Estas medidas se enmarcan en la voluntad de facilitar el acceso de más mujeres a una profesión tradicionalmente masculinizada.
El crecimiento del cuerpo coincide, además, con una fecha destacada para la organización: a finales de 2026, los Agents Rurals conmemorarán sus 40 años de historia. Su trabajo abarca la vigilancia y el control del medio natural, la prevención y la investigación de incendios forestales, la protección de los recursos naturales, la conservación de la fauna salvaje y la biodiversidad, la educación ambiental y el cumplimiento de la normativa relacionada con el medio ambiente y el patrimonio cultural.