Netflix ya ha puesto fecha a una de sus grandes apuestas españolas del año. ‘El problema final’, la adaptación de la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte, se estrenará el próximo 25 de septiembre y llevará a la pantalla una historia de misterio, sospechas y secretos ambientada en un escenario mediterráneo muy especial. Y ahí aparece Lloret de Mar: varios de los rincones más reconocibles del municipio fueron utilizados durante el rodaje para convertirse, por unos días, en una isla mediterránea de finales de los años cincuenta.
Un misterio que arranca con una muerte
La miniserie adapta la novela publicada por Pérez-Reverte en 2023 y plantea un clásico misterio de habitación cerrada. Una tormenta deja aislado a un grupo de viajeros en una posada situada en una isla del Mediterráneo y, cuando una turista inglesa aparece muerta, lo que inicialmente puede parecer un suicidio comienza a adquirir otra dimensión. Sin posibilidad de abandonar el lugar y con un asesino supuestamente entre ellos, todos los personajes pasan a estar bajo sospecha y cada detalle puede convertirse en una pista.
En el centro de la investigación aparece Benjamin Basil, interpretado por José Coronado, un actor retirado que en el pasado llegó a ponerse en la piel de Sherlock Holmes. Su experiencia interpretando al famoso detective será precisamente uno de los elementos que le permita intentar reconstruir qué ha sucedido. A su alrededor se mueve un grupo de personajes con historias propias, relaciones cruzadas y secretos que irán saliendo a la luz a medida que avance la investigación.
Lloret de Mar se convierte en una isla mediterránea
Para los vecinos de Lloret, uno de los grandes atractivos de esta producción estará precisamente en reconocer algunos de los escenarios que aparecerán en pantalla. La producción escogió Lloret de Mar como una de sus principales localizaciones de rodaje y durante aproximadamente tres semanas del mes de abril se grabaron diferentes escenas en lugares emblemáticos del municipio.
Entre las localizaciones utilizadas se encuentran los Jardines de Santa Clotilde, la playa de Sa Boadella y la casa de los marqueses. Estos espacios, habituales en las imágenes turísticas de Lloret, adquirieron durante el rodaje una nueva apariencia para encajar en la historia y representar esa isla mediterránea en la que transcurre buena parte de la trama. El resultado permitirá descubrir algunos rincones del municipio desde una perspectiva muy diferente, integrados en una producción de Netflix con una importante presencia de actores reconocidos.
Un reparto de primer nivel

‘El problema final’ cuenta con un reparto coral en el que aparecen algunos de los nombres más conocidos del cine y la televisión española. José Coronado, Maribel Verdú, Martiño Rivas y María Valverde encabezan un elenco en el que también participan Gonzalo de Castro, Cristina Kovani, José Condessa y Pepón Nieto, entre otros intérpretes.
Maribel Verdú interpreta a Raquel Ausländer, la gerente del hotel en el que se desarrolla buena parte de la historia. Su personaje deberá enfrentarse a una situación que escapa completamente a su control cuando la muerte y las sospechas alteran la tranquilidad del establecimiento. Martiño Rivas interpreta a Foxá, un joven escritor de thrillers que acaba implicándose en la investigación, mientras que María Valverde da vida a Adela Figueroa, una joven viajera cuyo papel también tendrá un peso importante dentro del misterio.
Una miniserie de cuatro episodios
La producción está planteada como una miniserie de cuatro episodios, una duración que permite concentrar la historia y mantener el misterio alrededor de sus protagonistas. La adaptación corre a cargo de Mod Producciones, responsable de títulos como ‘Los Farad’ y ‘La Fortuna’, y la dirección está en manos de Félix Viscarret.
El rodaje comenzó en Lloret de Mar y posteriormente continuó en el centro de producción de Netflix situado en Tres Cantos. La elección de localizaciones exteriores y el posterior trabajo de producción permiten recrear una época concreta y convertir los espacios mediterráneos en parte esencial de la historia, algo especialmente importante en una trama en la que el escenario cerrado juega un papel fundamental.
Lloret vuelve a aparecer en una gran producción audiovisual
La llegada de ‘El problema final’ a Netflix supone también una nueva ventana para Lloret de Mar y algunos de sus espacios más reconocibles. Santa Clotilde, Sa Boadella y la casa de los marqueses dejarán de ser únicamente escenarios conocidos por quienes visitan o viven en el municipio para formar parte de una ficción con vocación de llegar a espectadores de diferentes países.
La historia combina misterio, investigación y ambientación de época, con un grupo de personajes atrapados en un mismo escenario y una pregunta que irá ganando peso capítulo a capítulo: quién está detrás de la muerte. Ahora que Netflix ya ha confirmado el estreno para el 25 de septiembre, solo queda esperar para comprobar cómo aparecen en pantalla los rincones de Lloret que durante el rodaje se transformaron para convertirse en el escenario de este particular misterio de Pérez-Reverte.