
La llegada masiva de visitantes durante los meses de verano vuelve a dejar cifras que reflejan el enorme impacto que tiene la temporada turística en la Costa Brava. Lloret de Mar es el municipio analizado donde más se dispara el consumo de agua durante el verano, concentrando cerca del 44% de todo el consumo anual entre los meses de junio, julio y agosto. Los datos, recopilados por la Agència Catalana de Notícies, muestran cómo la actividad turística multiplica la demanda de recursos básicos y obliga a reforzar los servicios municipales durante la época de mayor afluencia.
Lloret concentra casi la mitad del consumo anual de agua en verano
Las cifras correspondientes a 2025 ponen de manifiesto el peso que tiene la temporada estival en el municipio. A lo largo del año, Lloret de Mar consumió 1,52 millones de metros cúbicos de agua, de los cuales cerca de 670.000 metros cúbicos se utilizaron únicamente entre junio, julio y agosto. Esto significa que prácticamente la mitad del agua consumida durante todo el año se concentra en apenas tres meses.
El consumo anual aumentó un 3,9% respecto a 2024, aunque los registros todavía se mantienen por debajo de los alcanzados durante 2023. Estos datos vuelven a evidenciar el importante esfuerzo que debe realizar el municipio para garantizar el suministro durante los meses en los que la población se multiplica debido a la llegada de turistas.
Blanes también incrementa notablemente su consumo
La situación es muy similar en el municipio vecino de Blanes, donde la temporada alta también tiene un fuerte impacto sobre el consumo de agua. Según los datos recopilados, el 32,3% de toda el agua consumida durante el año se registra en verano, mientras que los meses de julio y agosto presentan un consumo situado entre un 36% y un 38% por encima de la media mensual.
Durante 2025, Blanes alcanzó un consumo anual de 2,94 millones de metros cúbicos de agua, una cifra que representa un incremento del 3,7% respecto al año anterior, confirmando también el efecto directo que tiene el turismo sobre la demanda de recursos.
La generación de residuos también se dispara durante la temporada alta
El aumento de población no solo se refleja en el consumo de agua. La producción de residuos también experimenta un importante crecimiento durante el verano. En el caso de Blanes, la recogida anual ronda las 18.100 toneladas, aunque durante los meses de julio y agosto la cifra se aproxima a las 2.000 toneladas mensuales, lo que supone aproximadamente un 30% más que la media del resto del año.
Entre ambos meses estivales se concentra alrededor de una quinta parte de todos los residuos generados durante el año, una situación que obliga a reforzar tanto los servicios de limpieza como los sistemas de recogida para mantener el funcionamiento habitual del municipio.
Un reto compartido por los municipios turísticos de la Costa Brava
La tendencia no es exclusiva de Lloret de Mar y Blanes. Otros destinos turísticos de la Costa Brava también registran un fuerte incremento de población durante los meses de verano, lo que obliga a los ayuntamientos a reforzar los servicios de abastecimiento de agua, limpieza y recogida de residuos para responder al aumento de la demanda. Las cifras vuelven a poner de relieve el importante esfuerzo que realizan estos municipios cada temporada para mantener unos servicios dimensionados a una población que, durante el verano, crece de forma muy significativa.