
Lloret de Mar vuelve a aparecer en un ranking nacional, aunque esta vez por un motivo muy diferente al turismo o la economía. Según los últimos datos elaborados a partir de la Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios del Instituto Nacional de Estadística (INE), la localidad de la Costa Brava ocupa el quinto puesto entre los municipios españoles con mayor índice de divorcios. El estudio sitúa a Lloret con una tasa de 3,7 divorcios por cada 1.000 habitantes, una cifra que prácticamente duplica la media nacional, situada en torno a los 1,85 divorcios por cada mil habitantes.
Lejos de interpretar estos datos como un indicador de una mayor conflictividad social, los especialistas insisten en que las cifras responden a una combinación de factores demográficos, económicos y sociales. Entre ellos destacan el peso del turismo, la elevada presencia de población extranjera, la movilidad residencial y la estructura del mercado laboral, aspectos que caracterizan tanto a Lloret de Mar como a otros destinos turísticos españoles que también aparecen en los primeros puestos de este ranking.
Lloret de Mar comparte patrón con los grandes destinos turísticos

El análisis elaborado con datos del INE muestra que la mayoría de municipios con mayores tasas de divorcio tienen un denominador común: son destinos turísticos de costa. Encabezando la clasificación aparece Torremolinos, con 4,8 divorcios por cada mil habitantes, seguido de Benalmádena (4,3), Marbella (4,1) y Fuengirola (3,9). Justo después figura Lloret de Mar, consolidándose como el primer municipio catalán del listado.
Tras Lloret aparecen otras localidades muy vinculadas al turismo como Torrevieja, Santa Pola, Adeje, Calvià o Salou, mientras que el ranking también incorpora ciudades del área metropolitana de Madrid y Barcelona como Getafe, Alcorcón, L’Hospitalet de Llobregat y Badalona.
En el caso concreto de Lloret de Mar, el estudio señala que la localidad reproduce muchas de las características presentes en otros municipios turísticos: economía estacional, alta rotación de población y una importante presencia de residentes extranjeros. Además, los datos apuntan a que Girona es la provincia catalana con mayor tasa relativa de divorcios.
Los datos no hablan de matrimonios más frágiles
Los responsables del estudio recuerdan que una tasa elevada de divorcios no significa necesariamente que una ciudad sea más infeliz o que existan más problemas de convivencia. Diversas investigaciones sociológicas del CIS y estudios comparativos de Eurostat concluyen que las mayores tasas suelen concentrarse en territorios donde existe una mayor autonomía económica, mejor acceso a servicios jurídicos y una mayor normalización social del divorcio.
En otras palabras, el número de divorcios formalizados refleja también que las personas disponen de los recursos necesarios para iniciar un procedimiento legal cuando una relación llega a su fin. Además, el INE únicamente contabiliza los divorcios oficialmente registrados, por lo que muchas separaciones de hecho nunca llegan a aparecer en las estadísticas.
Los investigadores también destacan que el turismo influye indirectamente en este fenómeno. Los municipios con una fuerte dependencia del sector servicios suelen presentar empleos temporales, elevada movilidad laboral y cambios constantes de residencia, circunstancias que diversos estudios relacionan con una mayor presión sobre la estabilidad familiar, aunque sin establecer una relación directa de causa y efecto.
Así se ha elaborado el ranking del INE
La clasificación se ha confeccionado utilizando los microdatos de la Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios correspondientes al último ejercicio completo disponible (2022-2023), complementados con los datos del Padrón Municipal Continuo. Para evitar distorsiones estadísticas, únicamente se han incluido municipios con más de 20.000 habitantes.
El indicador utilizado calcula el número de divorcios por cada 1.000 habitantes censados, permitiendo comparar localidades de distinto tamaño sin que las grandes ciudades destaquen únicamente por volumen de población. Además, las separaciones legales se han analizado de forma independiente, ya que desde la reforma de 2005 dejaron de ser un requisito previo para obtener el divorcio.
La evolución del divorcio en España
Según el INE, España registró 87.523 divorcios en la última estadística disponible. El país alcanzó su máximo histórico en 2006, poco después de la aprobación de la conocida como «ley del divorcio exprés», cuando se superaron los 126.000 procedimientos. Posteriormente, la crisis económica redujo temporalmente las cifras debido a que muchas parejas aplazaron el proceso por motivos económicos, mientras que tras la pandemia se produjo un nuevo repunte de las rupturas formalizadas.
A nivel europeo, España continúa ligeramente por debajo de la media de la Unión Europea en tasa bruta de divorcios. Sin embargo, el estudio pone de manifiesto que las diferencias entre municipios son muy significativas, con localidades que prácticamente triplican la media nacional y otras donde las cifras son considerablemente inferiores.
El informe concluye que el lugar donde se vive puede influir en numerosos aspectos relacionados con la calidad de vida y el contexto socioeconómico, factores que también pueden acabar reflejándose en las estadísticas de divorcios. En el caso de Lloret de Mar, su fuerte componente turístico y su diversidad demográfica vuelven a situar al municipio entre los más destacados del país en este indicador.