
Coincidiendo con el Día Mundial contra la Trata de Seres Humanos, que se celebra este jueves 30 de julio, los Mossos d’Esquadra han anunciado un refuerzo de su estrategia para combatir uno de los delitos más graves contra los derechos humanos. La principal novedad es la puesta en marcha de dos nuevos canales de contacto directo con la ciudadanía, pensados para facilitar la detección de posibles víctimas y agilizar la comunicación con los investigadores especializados. La policía autonómica considera que la colaboración ciudadana puede resultar determinante para identificar situaciones de explotación que, en muchas ocasiones, permanecen ocultas durante largos periodos de tiempo.
Los nuevos canales consisten en el correo electrónico stopexplotacio@mossos.cat y un código QR que permite acceder de forma rápida a un formulario disponible en catalán, castellano e inglés. Gracias a estas herramientas, cualquier persona podrá comunicar posibles casos de trata de seres humanos o situaciones de explotación, tanto si se trata de una víctima como de alguien que sospecha que otra persona puede encontrarse en esta situación. El objetivo es que la información llegue con mayor rapidez a los especialistas para favorecer una actuación precoz y aumentar las posibilidades de proteger a las víctimas.
36 investigaciones abiertas y 24 víctimas identificadas en toda Catalunya
Las cifras reflejan la magnitud del fenómeno. Durante el año 2025, los Mossos d’Esquadra iniciaron 27 investigaciones relacionadas con la trata de seres humanos y, hasta el 21 de julio de 2026, ya se habían abierto otras nueve. En total, 36 investigaciones desarrolladas en poco más de un año y medio.
En ese mismo periodo se identificaron 24 víctimas, de las cuales 15 corresponden al año 2025 y nueve a 2026. Del total, 14 fueron víctimas de explotación sexual, cinco de explotación laboral, dos de matrimonios forzados y tres de explotación para la realización de actividades delictivas. Las nacionalidades de las víctimas evidencian el carácter internacional de este delito, con personas procedentes de países como Colombia, Rumanía, España, China, Bangladesh, Marruecos, Venezuela, Pakistán, Honduras o México, entre otros.
Las actuaciones policiales también permitieron detener a 32 personas durante este periodo: 20 arrestos en 2025 y otros 12 durante 2026 hasta el 21 de julio. Del total de detenidos, 20 son mujeres y 12 hombres.
La explotación se traslada a pisos y las redes criminales evolucionan
Los investigadores de la División de Investigación Criminal alertan de que las organizaciones dedicadas a la trata modifican continuamente sus métodos para dificultar la actuación policial. Una de las tendencias que más preocupa es el traslado de la explotación sexual desde los prostíbulos tradicionales hacia pisos y viviendas particulares, espacios donde las víctimas permanecen mucho más aisladas y donde resulta más complicado detectar la actividad ilegal.
Según explican los especialistas, estos inmuebles favorecen un mayor control sobre las víctimas, reducen sus posibilidades de pedir ayuda y permiten a las redes criminales cambiar de ubicación con facilidad. Además, cada vez utilizan más herramientas digitales para captar clientes y gestionar toda la actividad de forma discreta. Las investigaciones también constatan una presencia creciente de mujeres dentro de estas organizaciones criminales, desempeñando funciones relacionadas con la captación, vigilancia y control de las víctimas. En algunos casos, esas mujeres también habían sido víctimas anteriormente.
Aumentan los casos de explotación laboral y el uso de las redes sociales para captar víctimas
Los Mossos también detectan un incremento de la explotación laboral, especialmente en supermercados y establecimientos del comercio minorista. Las víctimas suelen trabajar durante largas jornadas, con salarios inferiores a los establecidos legalmente, contratos irregulares y una fuerte dependencia económica de quienes las explotan. A ello se suman barreras idiomáticas, el desconocimiento de sus derechos o situaciones administrativas complejas que dificultan la denuncia y complican la intervención policial.
Los investigadores también mantienen abiertas actuaciones relacionadas con personas explotadas en plantaciones de marihuana, donde son obligadas a realizar labores de vigilancia y mantenimiento permaneciendo aisladas durante largos periodos y sin libertad de movimientos.
Otro de los aspectos que más preocupa es el papel creciente del entorno digital. Las organizaciones criminales recurren cada vez más a redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas digitales para generar confianza, ofrecer falsas oportunidades laborales o de vida y captar a futuras víctimas. Posteriormente utilizan esos mismos canales para controlar y gestionar la explotación, lo que obliga a reforzar las capacidades policiales en el ámbito tecnológico.
La detección precoz y la colaboración ciudadana, claves para proteger a las víctimas
Los especialistas en trata de seres humanos destacan que identificar a una víctima es solo una parte del trabajo. Durante 2026 han realizado 127 entrevistas a personas que podían encontrarse en situaciones de riesgo o explotación. Estas actuaciones permiten detectar indicadores antes de que los hechos puedan acreditarse completamente y activar los mecanismos de protección necesarios. Muchas investigaciones comienzan gracias al aviso de profesionales del ámbito sanitario, social o asistencial, así como por la información facilitada por ciudadanos que detectan situaciones sospechosas.
Desde marzo de 2025, además, los Mossos d’Esquadra mantienen un enlace directo con la Fiscalía General del Estado especializada en Trata de Seres Humanos y Extranjería. Esta coordinación permanente permite mejorar la cooperación en las investigaciones, compartir criterios jurídicos, impulsar la colaboración internacional y reforzar la protección integral de las víctimas mediante una respuesta más rápida y eficaz.