
Estimados lectores de Lloret Gaceta, antes que nada me presentaré: Mi nombre es Víctor Gallart, por algunos de los lectores, os seré conocidos, para otros no. Toda mi vida he vivido en el casco antiguo de Lloret y tuve el privilegio de ser el Presidente de la Asociación de Vecinos del casco antiguo de Lloret de Mar desde el 2011 hasta el 2015 y Vicepresidente desde el 2015 hasta el 2016. Soy un apasionado del urbanismo. De formación jurídica (Licenciado en Derecho), soy funcionario de administración local de Secretaría de Ayuntamiento.
Después de esta introducción, quiero agradecer a la dirección de la revista que me permita disponer de una columna para expresaros mi visión del casco antiguo y de los elementos urbanísticos que encajarían. No pretendo hacer grandes reflexiones sobre el barrio ni la legalidad urbanística, más bien os explicaré de forma muy sencilla como podemos transformar un barrio con el marco jurídico que nos ofrece la normativa actual y en especial el Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) de Lloret de Mar. También sacaré del «cajón» aquellos proyectos e ideas que defendí como Presidente de la asociación y que quedaron «perdidas» por desinterés político y que muy fácilmente se podrían recuperar.
Respecto a la Asociación de vecinos del casco antiguo de Lloret de Mar, os contaré que se creó en 1994 (bajo el nombre de la Asociación del Casco Antiguo de Lloret de Mar) por una serie de vecinos inquietos y muy activos ante la degradación progresiva que padecía nuestro barrio. Aquellos ilustres vecinos nos dejaron una buena herencia de trabajo, propuestas y análisis, que muchos de ellos, son vigentes hoy en día. Actualmente la asociación se encuentra inactiva desde el 2018, este 2021 ha surgido una nueva asociación con unos límites de actuación más amplios que los de la Avcall. Los Estatutos fundacionales del Avcall definen el núcleo antiguo tal como lo hace el POUM (artículo 137), es decir, el sector del casco urbano con trazado viario y ocupación anterior al año 1.900 y que todavía conserva sus características tipológicas y de trazado viario y parcelación originales. En el casco antiguo, a nivel urbanístico le corresponde la clave 2.1. Todo el espacio que por definición sea casco antiguo, y por lo tanto identificado con la clave 2.1, identifica la normativa urbanística que le corresponde al suelo del casco antiguo. Por lo tanto tener una finca o un terreno en el casco antiguo comportará que solo podremos hacer una planta baja y dos plantas piso, cuando por ejemplo en otras zonas del municipio podríamos hacer 4 plantas o casas adosadas … El mismo artículo diferencia tres sub zonas diferenciando si la edificabilidad de la finca es al 100%, si es necesario edificar con patios con hilera o si se edifica creando un patio de manzana (patio interior no edificable). En los planos de ordenación (los planos de todo el municipio) del POUM sé grafía el número 2.1 y para identificar las sub zonas una letra a), b) oc).
Por lo tanto, es interesante tener en cuenta que el núcleo antiguo, forma parte del núcleo urbano. El núcleo urbano (o casco urbano como lo establece el POUM) se encuentra delimitado por la avenida de Tossa-avenida de Blanes, Avenida Pau Casals, Avenida Just Marlés y Paseo Agustín Fuente y Paseo Camprodon y Arrieta. Aunque el concepto no se define en el POUM. El diccionario de la enciclopedia lo define el núcleo urbano como el sector primitivo de una ciudad alrededor del cual esta se ha expandido. Dentro de este núcleo primitivo, está el «núcleo originario», el casco antiguo, existente con anterioridad al 1900, y a partir de él se configura el núcleo urbano como elemento primitivo y con unos rasgos configuradores muy diferentes. Si os fijáis, en la avenida Mistral, Plaza París, calle Anselm Clavé, calle Juan Bautista Lambert encontramos edificios más altos, calles más anchas y rectas, en definitiva un urbanismo más moderno, más alineado con espacios más abiertos totalmente diferentes del urbanismo existente previamente al año 1.900 donde las necesidades urbanísticas eran totalmente diferentes.