La situación que vive la Policía Local de Lloret de Mar ha dado un giro que pocos imaginaban hace apenas unos meses. Los grupos municipales de Junts Lloret, Tots per Lloret y ERC Lloret han denunciado públicamente que la comisaría de la Policía Local ha tenido que cerrar sus puertas por falta de efectivos disponibles, una circunstancia que califican de histórica y sin precedentes en el municipio. Según explican, el cierre se produjo durante la noche de este sábado 13 de junio y sería la primera vez que ocurre una situación de estas características en Lloret.
La denuncia de la oposición llega en medio del conflicto laboral que desde hace meses mantiene enfrentados a representantes de la plantilla policial y al gobierno municipal. Para las tres formaciones, lo sucedido representa la consecuencia más visible de una crisis que, aseguran, se ha ido agravando por la falta de acuerdos y por la incapacidad del ejecutivo local para reconducir la situación.
Lejos de tratarse de un episodio puntual, los grupos consideran que el problema lleva tiempo gestándose y que durante las últimas semanas ya existían numerosas señales que apuntaban a un deterioro progresivo del servicio. Las advertencias sindicales, la tensión en las negociaciones y las dificultades organizativas habrían anticipado un escenario que finalmente ha acabado materializándose.
Una comisaría cerrada por falta de personal
Según la información facilitada por Junts Lloret, Tots per Lloret y ERC Lloret, la falta de agentes disponibles habría obligado a cerrar temporalmente la comisaría y a recurrir a un servicio externo para vigilar las instalaciones. Los grupos aseguran que la custodia del edificio habría quedado en manos de una empresa privada, un hecho que consideran extraordinario y que, según sostienen, nunca antes se había producido en la historia reciente de la ciudad.
La oposición considera especialmente preocupante que una situación de este tipo se produzca en plena temporada turística y en una localidad que cada año recibe más de un millón de visitantes. A su juicio, la imagen que proyecta este episodio resulta incompatible con el discurso institucional centrado en la seguridad y la calidad de los servicios públicos.
Los tres grupos municipales señalan directamente al alcalde Adrià Lamelas y a su equipo de gobierno como responsables de haber permitido que el conflicto alcanzara este nivel de gravedad. Según denuncian, durante meses se ignoraron los avisos lanzados tanto por los trabajadores como por los representantes sindicales y la propia oposición, lo que habría provocado una escalada progresiva de la tensión interna.
Desde Junts Lloret consideran que el conflicto se ha dejado degradar hasta límites que califican de inadmisibles. Por su parte, Tots per Lloret sostiene que la situación actual es el resultado de meses de falta de diálogo, planificación y gestión de los recursos humanos municipales. ERC, mientras tanto, afirma que el problema va más allá de una cuestión laboral y lo vincula directamente a una falta de liderazgo político.
Las tres formaciones coinciden en que el cierre de la comisaría representa el síntoma más evidente de un problema que llevaba tiempo gestándose y que no ha recibido una respuesta eficaz por parte del ejecutivo local.
Un malestar que se extiende por el Ayuntamiento
Los grupos firmantes aseguran además que las dificultades no afectan únicamente a la Policía Local. Según exponen, durante los últimos meses se han producido movilizaciones sindicales, suspensión de horas extraordinarias, dificultades para cubrir determinados servicios municipales, bajas laborales y la salida de varios profesionales de distintas áreas del Ayuntamiento.
Para la oposición, estos hechos reflejan un clima de malestar que se ha extendido por buena parte de la organización municipal. Por ello, consideran que el problema ya no puede interpretarse únicamente como una cuestión de personal o de negociación laboral, sino como una crisis de gestión que afecta al conjunto del consistorio.
Recuerdan la reciente reprobación política del alcalde
Junts Lloret, Tots per Lloret y ERC también han recordado el pleno extraordinario celebrado recientemente para abordar la situación de los recursos humanos municipales. Según destacan, en aquella sesión el alcalde quedó políticamente reprobado en esta materia y no obtuvo el respaldo unánime de todos los miembros de su propio grupo municipal. Tampoco contó, recuerdan, con el apoyo de otras formaciones que habitualmente han mantenido posiciones cercanas al gobierno.
Para los grupos de la oposición, este contexto demuestra que la preocupación sobre la gestión del conflicto no es exclusiva de los trabajadores o de los partidos que no forman parte del ejecutivo, sino que se ha convertido en una cuestión política de primer orden dentro del Ayuntamiento.
Una situación que exige respuestas inmediatas
Los tres grupos concluyen que una ciudad turística de cerca de 45.000 habitantes no puede permitirse llegar a una situación en la que su propia comisaría de Policía Local tenga que cerrar por falta de efectivos. Consideran que lo ocurrido constituye un fracaso político sin precedentes y reclaman al gobierno municipal medidas urgentes para resolver el conflicto y garantizar el correcto funcionamiento de un servicio que consideran esencial para vecinos y visitantes.
120 efectius i no hi ha ningú ?
Això sembla més una vaga encoberta per part d’uns i l’oportunisme per part d’altres que ja s’activen davant les eleccions de l’any vinent !!
Quan tens una regidora de recursos humans incompetent i que es pensa que es la xerif del poble, un alcalde que no hi arriba, una cap de recursos humans al mateix nivell de la regidora, etc… Tot això fa un còctel explosiu que algun dia havia d’esclatar…
Estic d’acord amb el Pitu….fa pudor a vaga encuberta i properes eleccions…i es vergonyos la manca de servei…per altre banda…cuantes incidencies importants han hagut aquest cap de setmana?, en fi, polítics i política de aprofitament.
Necesitaríamos un poco de reflexión sobre este tema, y poner las cartas sobre la mesa, que reclaman exactamente, donde esta el conflicto? podríamos saber exactamente lo que cobran ? horas mas dietas mas pluses mas fijos etc. etc. su sueldo sale de nuestros impuestos y como pagadores tendríamos que tener derecho a opinar.
También es criticable la actitud de algunos agentes ( la mayoría últimamente ) arrogantes con pocos modales, vamos, de los que parece que te perdonan la vida cuando te miran, sin sonrisa sin buenos días sin una pregunta de si necesita usted algo, olvidan que es un servicio publico y que están para cuidar de nosotros y nuestro entorno, donde ha quedado esa amabilidad y cortesía de los antiguos policías ? no caminan no pasean, solo vueltas en coche con el aire acondicionado puesto.
no es una critica solo a ellos, creo tienen todo el derecho a reclamar lo que ellos creen justo, pero también nosotros tenemos derecho a reclamar les a ellos su implicación esfuerzo y lealtad hacia lloret y sus ciudadanos y no pido un trato preferente hacia nadie solo un poco de empatía y colaboración como se le exige a cualquier trabajador que esta cara al publico, feo muy feo que nos dejen sin protección en estas fechas.
Un saludo y buenos dias
És dur veure com un municipi de primera línia com Lloret de Mar, amb la complexitat i el volum de gent que tenim en plena temporada, ha de tancar literalment les portes de la seva comissaria de la Policia Local per falta d’agents. Però el que ja és una presa de pèl i una línia vermella que no hauríem de tolerar és la «solució» que s’han empescat: posar personal auxiliar d’una empresa privada com a primer filtre per atendre els ciutadans.
Com a veïns, hem de dir prou. La seguretat ciutadana no és un servei de consergeria que es pugui subcontractar quan la gestió política fracassa.
Imagina la situació: acabes de patir un robatori violent, una agressió o ets víctima d´una altre situació. Arribes a la comissaria en estat de xoc, buscant l’empara de l’autoritat, i la primera persona a qui li has d’explicar el teu problema més íntim i greu no és un policia, sinó un treballador d’una empresa privada.
Encara que després vingui un policia a acompanyar-lo o a recollir la denúncia formal, posar un auxiliar com a primera barrera d’atenció és un despropòsit per dos motius irrefutables:
Vulneració de la intimitat: Les dades i les situacions que es tracten en una comissaria són altament sensibles i confidencials. Un auxiliar privat no té l’estatus de funcionari públic ni d’Agent de l’Autoritat, ni ha passat per la formació jurídica i psicològica d’un policia per tractar amb víctimes.
Pèrdua total d’autoritat: La imatge d’una comissaria ha de transmetre seguretat i empara institucional des del moment en què dius «bon dia».
Aquest col·lapse no ha passat d’un dia per l’altre. És el resultat molts anys de negligència política, de tractar la Policia Local com una despesa molesta en lloc d’un servei essencial, i d’ignorar la sagnia constant d’agents que fotien el camp a poblacions com Blanes, Tossa o Girona buscant condicions de treball dignes i menys pressió.
Els polítics que miraven cap a una altra banda i durant anys es van excusar en la burocracia per no treure les places estructurals que Lloret necessitava a crits.
Els polítics que van deixar envellir i buidar la plantilla mentre ens venien el relat d’estius «tranquils». No hi va haver planificació, només la intenció d’anar tirant.
Els polítics que en lloc d’asseure’s, arreglar el problema de fons amb la plantilla i retenir el talent, decidint que la solució és externalitzar a base d’invents.
Primer vam veure les patrulles privades pagades a mitges amb l’oci nocturn. Després va venir el desastre dels «agents cívics», personal sense formació policial posat a patrullar, alguns dels quals van haver de ser acomiadats al segon dia per actituds inacceptables i l´invent d´externalitzar la mateixa recepció de la comissaria.
Els ciutadans de Lloret de Mar paguem els nostres impostos per tenir serveis públics de qualitat, no per finançar experiments amb empreses privades perquè l’Ajuntament ha estat incapaç de mantenir una plantilla policial en condicions.
La seguretat és un dret, no un negoci. Ja n’hi ha prou d’excuses i de fotos institucionals buides. Necessitem polítics que tinguin la valentia d’assumir la realitat i construir una Policia Local forta, respectada, dotada d’efectius i 100% pública.
El que tenim avui, desgraciadament, és una vergonya l’estratègia durant anys ha estat idèntica en totes les àrees. Deixen morir el serveis públics per inanició (no reposant els funcionaris), permeten que col·lapsi i, després, utilitzen aquest col·lapse com a excusa per privatitzar-lo i donar-lo a una empresa externa.