40 agentes de la Policía llevan el conflicto laboral al corazón del pleno municipal en una protesta sin precedentes en Lloret
El pleno ordinario celebrado este lunes 27 de abril en Lloret de Mar estuvo marcado por una imagen inédita y de fuerte contenido simbólico. 40 agentes de la Policía Local asistieron a la sesión plenaria con chalecos reflectantes y, coincidiendo con el momento de las declaraciones de la regidora de recursos humanos, se situaron de espaldas al salón de plenos en señal de protesta.
La movilización se enmarca en el conflicto laboral abierto entre los empleados municipales y el equipo de gobierno. Los sindicatos denuncian que el convenio de condiciones laborales está caducado desde el año 2012 y que, catorce años después, no se ha producido ninguna renovación de un marco que consideran completamente desfasado.
Según exponen los representantes sindicales, los intentos de diálogo mantenidos en los últimos años no han dado resultado y lamentan que no se haya convocado ni la mesa negociadora del convenio ni la mesa sectorial específica de la Policía Local. Consideran que la falta de voluntad negociadora ha llevado la situación a un punto límite.
Primeras medidas
Como primera medida de presión, los agentes han dejado de realizar servicios extraordinarios de forma indefinida, una decisión que puede tener incidencia directa en la planificación operativa del cuerpo, así como en la seguridad dentro del municipio y en los diferentes eventos a celebrar. Paralelamente, el personal de mantenimiento municipal ha anunciado que no efectuará guardias durante el mes de mayo.
Los cinco sindicatos con representación en el Ayuntamiento han suscrito el calendario de movilizaciones y reclaman una actualización urgente de unas condiciones laborales aprobadas hace dieciocho años. Desde los sindicatos se ha calificado la situación de dejadez institucional, así como de falta total negociadora, y se ha instado al equipo de gobierno, una vez más, a abrir de inmediato un proceso de negociación real y efectivo.
Los representantes de los trabajadores insisten en que no es viable prestar servicios públicos de calidad en 2026 con un marco laboral vigente desde 2008. Advierten que, si no se produce un cambio en la actitud negociadora del gobierno municipal, las movilizaciones podrían intensificarse en las próximas semanas.
El pleno de este lunes no solo debatió las cuentas municipales, sino que evidenció una fractura laboral con el departamento de recursos humanos que, a día de hoy, continúa sin una vía clara de resolución.



