
Un nuevo episodio delictivo vuelve a poner el foco en la seguridad del núcleo antiguo de Lloret de Mar. Una mujer de 45 años denuncia haber sufrido un robo con violencia en la calle Sant Lluís, después de que un hombre la empujara por la espalda cayera a la vía y le arrebatara el teléfono móvil. Los hechos ocurrieron el lunes 14 de octubre, alrededor de las 18.45 horas, en las inmediaciones del Hotel Caribe. Según la información facilitada por el marido de la víctima, N. Nogué, los Mossos d’Esquadra habrían detenido posteriormente a un joven por su presunta relación con el asalto.
La agresión no habría terminado únicamente con la sustracción del dispositivo. Según consta en la denuncia, la mujer cayó al suelo tras el empujón y sufrió lesiones en las piernas, por las que dispone de un parte médico. La víctima sostiene, además, que pudo reconocer al presunto autor pese a que llevaba la cabeza cubierta, ya que ambos habrían coincidido anteriormente en el Hotel Caribe durante 2023, cuando ella trabajaba en el establecimiento y él se alojaba allí como refugiado.
Según el relato trasladado por la familia, el hombre se habría acercado por detrás y habría utilizado la fuerza para tirar a la mujer al suelo y hacerse con su teléfono antes de abandonar rápidamente el lugar. El marido de la víctima describe el episodio con estas palabras: «Un marroquí amb capucha va donar una empenta a la meva dona per darrera i li va robar el mòbil». La mujer, que habría resultado con daños en las piernas como consecuencia de la caída, decidió seguir al sospechoso durante parte del recorrido e intentar averiguar hacia dónde se había dirigido.
Durante ese recorrido, la víctima preguntó a varias personas de la zona si habían visto al hombre. Según su versión, algunos testigos le indicaron que habría entrado en un portal situado en el número 11 de la calle de les Flors. Esta información sería posteriormente relevante para intentar localizar el teléfono sustraído, ya que la mujer disponía de una aplicación que permitía conocer la ubicación aproximada del dispositivo.
El teléfono apareció inicialmente localizado en un edificio de la calle de les Flors
La víctima utilizó el sistema de rastreo de su Samsung Galaxy A55, valorado en unos 450 euros, para intentar averiguar dónde se encontraba. Según explica su marido, la primera ubicación que ofreció la aplicación situaba el dispositivo en el mismo inmueble al que presuntamente había accedido el sospechoso. Una pista que llevó a la familia a poner el foco en ese edificio y que motivó la intervención policial.
Los Mossos d’Esquadra acudieron posteriormente al inmueble y habrían accedido a las zonas comunes, aunque no pudieron entrar en la vivienda concreta donde supuestamente se encontraba el teléfono. N. Nogué explica que se trata de un bloque ocupado y entiende que los agentes no podían acceder al interior de un domicilio sin la correspondiente autorización legal. Una circunstancia que ha generado frustración en la familia, que considera que disponer de una ubicación del dispositivo debería facilitar su recuperación.
La localización del teléfono también habría cambiado durante las horas posteriores al robo. Según el relato del marido, alrededor de la una de la madrugada la aplicación dejó de situar el dispositivo en la calle de les Flors y pasó a marcar una nueva ubicación en la calle Sant Josep. Este movimiento añadió incertidumbre sobre el paradero del móvil, que hasta ese momento la víctima había intentado recuperar siguiendo las indicaciones del sistema de geolocalización.
Patrullas ciudadanas
El caso llega en un momento en el que la preocupación por la seguridad en diferentes calles del núcleo antiguo de Lloret parece ir en aumento entre parte del vecindario. A los hechos denunciados por esta mujer se suman, según trasladan residentes de la zona, otros episodios recientes de robos con fuerza registrados durante esta temporada. Una sucesión de incidentes que está alimentando la sensación de que la situación va a más y que ha reabierto el debate sobre la seguridad y la convivencia en algunos puntos del casco antiguo.
La inquietud de algunos vecinos ha llegado hasta el punto de plantearse posibles iniciativas de vigilancia vecinal. Según la información trasladada a este medio, hay residentes que estarían valorando la creación de patrullas ciudadanas si la situación no cambia. Se trata, por el momento, de una propuesta que surge de la preocupación de parte del vecindario ante los últimos acontecimientos y que refleja el malestar existente en determinadas calles.
La familia reclama más seguridad y una respuesta más eficaz
N. Nogué insiste en que su malestar no está dirigido contra los agentes que intervinieron en el caso. Su crítica se centra en las limitaciones legales que, a su juicio, pueden dificultar la recuperación de objetos robados incluso cuando existen indicios sobre el lugar donde podrían encontrarse. El marido de la víctima considera que este tipo de situaciones dejan a las personas afectadas con una sensación de impotencia, especialmente cuando, además de perder sus pertenencias, han sufrido una agresión física.
El vecino también expresa su preocupación por la situación de seguridad en algunas calles del casco antiguo y asegura que los residentes conocen episodios relacionados con robos y presuntas actividades ilícitas en determinados inmuebles. Por ello, reclama más medidas de seguridad y cambios legales que permitan actuar con mayor eficacia ante determinados delitos, especialmente cuando existen indicios sobre la posible ubicación de los bienes sustraídos.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que algunos residentes consideran cada vez más urgente: poder vivir y pasear con tranquilidad por las calles del centro de Lloret. Mientras la familia intenta dejar atrás lo ocurrido y recuperar el teléfono sustraído, parte del vecindario espera que se adopten medidas para evitar que se repitan situaciones similares y que la posibilidad de organizar patrullas ciudadanas no pase de ser una idea surgida del malestar.
Nada nuevo que no se vea venir no solo en lloret
en ceuta hay recambios esperando entrar para buscar en españa este buen trabajo robar y seguir delinquiendo sin que les pase nada