
Pere, un soltero de 68 años de Lloret de Mar, se convirtió en uno de los protagonistas de una de las últimas citas de ‘First Dates’. El lloretenc acudió al conocido programa de Cuatro prácticamente empujado por su hijo pequeño, pero lo que inicialmente parecía una experiencia más terminó con una conexión inesperada con Alicia, una mujer de 63 años de Cornellà de Llobregat. Entre conversaciones, confesiones y alguna que otra sorpresa, ambos acabaron dejando abierta la puerta a seguir conociéndose después del programa.
Un ‘libro abierto’ con una vida de lo más movida
Pere se presentó ante las cámaras como un hombre que no tiene demasiados problemas a la hora de decir lo que piensa. «Soy un libro abierto», explicó durante su presentación, dejando claro que quien quiera conocerle tendrá que aceptar su manera de ser. «Lo abro y digo: “Así soy yo”. Si me quieres así, cojonudo. Y si no, que te den por culo», afirmó el vecino de Lloret de Mar, fiel a ese carácter directo que mostró durante toda la cita.
Su trayectoria vital tampoco es precisamente aburrida. Actualmente se dedica al alquiler vacacional, aunque durante su vida ha desempeñado trabajos muy diferentes. Según explicó durante el programa, llegó a trabajar en un comercio de explosivos que había heredado de su padre, también fue socorrista y posteriormente regentó un videoclub, un negocio que terminó viéndose afectado por la llegada de internet. En el terreno sentimental tampoco le han faltado experiencias: Pere explicó que se ha casado tres veces.
Alicia llegó con perros, gatos y una pequeña preocupación
Su cita fue Alicia, de 63 años y vecina de Cornellà de Llobregat. Desde el primer encuentro, ambos mostraron una buena sintonía y el presentador Carlos Sobera incluso apuntó que podían hacer buena pareja. Sin embargo, había un asunto que podía complicar las cosas: los animales con los que convive cada uno. Pere explicó que vive con dos rottweilers que mataron a su gato, mientras que Alicia comparte casa con dos chihuahuas, un gato y una tortuga.
La diferencia no pasó desapercibida para Alicia, que incluso expresó sus dudas al conocerle. «Entonces no vamos a hacer muchas migas», comentó al descubrir la situación. Más adelante reconoció que los perros de Pere le imponían bastante respeto y que no tenía claro si se atrevería a entrar en su casa. Finalmente, ambos encontraron una solución bastante sencilla: seguir viviendo cada uno en su domicilio y mantener a sus respectivos animales separados mientras continúan conociéndose.
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La conexión fue creciendo durante la cena
A medida que avanzaba la cena, las dudas iniciales fueron dando paso a una relación mucho más distendida. Pere no tuvo reparos en reconocerle a Alicia que le estaba gustando la experiencia y destacó de ella que era «una persona agradable, divertida, con la que se puede hablar de muchas cosas y muy guapa». Ella también confirmó que la impresión que estaba teniendo del soltero era positiva y que ambos estaban disfrutando de la conversación.
La buena sintonía llegó hasta el punto de que, antes de los postres, los dos ya habían decidido que querían seguir conociéndose fuera de ‘First Dates’. Y entonces llegó uno de los momentos más comentados de la cita: el paso por el reservado del programa, donde Pere tuvo que enfrentarse a una actividad que no parecía precisamente hecha para él.
De Guns N’ Roses y Pink Floyd a bailar bachata
Alicia consiguió llevar a Pere a la pista de baile para probar sus habilidades al ritmo de bachata. El problema es que el soltero de Lloret dejó claro desde el primer momento que bailar ese tipo de música no estaba entre sus aficiones. «Me da cosa, no sé… Y mira que no soy un tío al que le dé vergüenza nada», reconoció antes de enfrentarse al reto.
Su explicación dejó todavía más clara la diferencia entre sus gustos musicales y lo que le estaba proponiendo su cita. Pere aseguró que es más de Guns N’ Roses y Pink Floyd y no dudó en mostrar su particular sentido del humor: «Bachatas, Juan Migueles y todas estas gilipolleces, pues no me van». Aun así, y pese a sus reticencias iniciales, acabó entrando en el juego y bailó con Alicia.
Alicia aprovechó el momento para bromear con Pere después de haber conseguido que hiciera algo que, según él mismo había dejado claro, estaba bastante lejos de su zona de confort. Cuando llegó el momento de decidir si querían tener una segunda cita, ambos dejaron claro que estaban dispuestos a seguir explorando la relación. El soltero incluso bromeó con la situación y lanzó una advertencia a su cita: «Como se entere mi hijo, te vas a enterar».
Eso sí, Pere puso una condición para futuras sesiones de baile: no piensa apuntarse a clases. Si Alicia quiere volver a bailar con él, tendrá que ser ella misma quien le enseñe. Una salida muy en la línea del carácter que mostró durante todo el programa: directo, bromista y dispuesto a probar cosas nuevas siempre que no tenga que renunciar completamente a su manera de ser.
La cita terminó dejando a Pere y Alicia con ganas de seguir conociéndose. Dos personas extrovertidas, con vidas y gustos diferentes, que consiguieron dejar a un lado sus primeras dudas y encontrar suficientes puntos en común como para darse una oportunidad después de su encuentro en ‘First Dates’.