
El incremento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) previsto para 2027 ha abierto un nuevo frente de preocupación entre el tejido empresarial de Lloret de Mar. El Gremi d’Hostaleria, el Gremi de Bars, Restaurants i Cafeteries y la Associació de Comerciants i Empresa han reclamado al Ayuntamiento que revise los aumentos fiscales incluidos en las ordenanzas municipales aprobadas por el pleno y que tenga en cuenta las diferentes realidades económicas del municipio antes de aplicar las nuevas medidas.
Los pisos turísticos, uno de los principales puntos de desacuerdo
Una de las cuestiones que más inquieta a las tres organizaciones es el tratamiento fiscal de los alojamientos de uso turístico. Las entidades consideran que no todos estos inmuebles responden a las mismas características y reclaman que se establezcan diferencias entre los pisos turísticos distribuidos en edificios residenciales y aquellos que se encuentran agrupados en edificios o conjuntos cuya actividad está orientada principalmente al turismo.
Desde el sector defienden que aplicar una misma valoración fiscal a realidades tan distintas puede tener consecuencias sobre actividades que forman parte de la oferta turística de Lloret. En este sentido, el presidente del Gremi d’Hostaleria, Enric Dotras, recuerda que estos alojamientos contribuyen a generar empleo y movimiento económico, tanto por la actividad de las propias empresas como por el gasto que realizan sus visitantes en otros establecimientos del municipio.
Alertan de más presión fiscal sobre los negocios
La preocupación de las entidades no se limita a los pisos turísticos. También cuestionan la aplicación de tipos de IBI más elevados a determinados inmuebles no residenciales en función de su valor catastral. Según argumentan, un mayor valor catastral no significa necesariamente que el inmueble genere una rentabilidad superior, ya que muchos de estos espacios acogen negocios y actividades económicas que requieren inversiones y generan puestos de trabajo.
Las tres organizaciones advierten de que un aumento de la carga fiscal puede complicar todavía más la situación de empresas y establecimientos, especialmente en un contexto en el que los costes empresariales también han aumentado. Consideran que esta presión podría dificultar el mantenimiento de algunos negocios y reducir su capacidad para realizar nuevas inversiones o introducir mejoras en sus instalaciones y servicios.
Reclaman soluciones para la vivienda sin perjudicar la actividad turística
Otro de los argumentos que ponen sobre la mesa es la situación del mercado de la vivienda. Los gremios y la asociación de comerciantes aseguran que comparten la preocupación por las dificultades para acceder a una vivienda y la falta de oferta residencial a precios asequibles. Sin embargo, consideran que es necesario estudiar todos los factores que intervienen en esta problemática, incluidos los diferentes usos del parque inmobiliario, y evitar responsabilizar de toda la situación a una única actividad económica.
Enric Dotras defiende que las medidas para mejorar el acceso a la vivienda deben ser compatibles con el derecho a la propiedad privada y con el desarrollo de las actividades que se realizan legalmente en el municipio. «Necesitamos medidas útiles y proporcionadas», afirma el presidente del Gremi d’Hostaleria, que también reivindica el papel de los propietarios, profesionales y empresas que han invertido en alojamientos turísticos y que contribuyen al movimiento económico de comercios, bares y restaurantes.
Las tres entidades piden diálogo y una revisión de los incrementos
Las organizaciones consideran que el turismo y el comercio forman parte de un mismo tejido económico y que la actividad de los alojamientos también repercute en otros sectores locales. Las familias y los grupos que visitan Lloret generan consumo en establecimientos de restauración, cafeterías y comercios, por lo que defienden que cualquier cambio fiscal debe valorar el conjunto de estas relaciones económicas.
Por todo ello, el Gremi d’Hostaleria, el Gremi de Bars, Restaurants i Cafeteries y la Associació de Comerciants i Empresa reclaman al Ayuntamiento de Lloret que revise los incrementos del IBI previstos para 2027, explique los objetivos de las medidas y abra un diálogo con los sectores afectados. Su petición pasa por encontrar un equilibrio entre las necesidades residenciales del municipio y el mantenimiento de una actividad turística y comercial que consideran fundamental para la economía local.
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