
3,18 millones de turistas y 11 millones de pernoctaciones es el balance de este verano en Girona
El Patronato de Turismo Costa Brava – Pirineo concluye que ha sido una temporada «buena»

El Patronato de Turismo Costa Brava Girona ha hecho balance hoy de la temporada de verano en las comarcas gerundenses. El vicepresidente primero, Jaume Dulsat, subrayó que, en términos generales, ha sido una temporada «buena» y «correcta», con algunas sorpresas positivas como que el mes de agosto ha sido sorprendentemente «excelente» en el conjunto del territorio pero con otros aspectos que todavía demuestran que queda camino por recorrer para situarse en la situación previa al estallido de la pandemia.
Durante los meses de junio, julio y agosto, la demarcación ha recibido 3,18 millones de turistas. És un 71,8% más que los visitantes del verano pasado -aunque con restricciones derivadas de la Covid-19, cuando llegaron a las comarcas de Girona 1,85 millones de viajeros. En comparación con el 2019, sin embargo, son un 4,77 menos de turistas (aquel verano visitaron la demarcación 3,3 millones de visitantes).

Los datos del Observatorio de turismo desglosan los número de turistas por quincenas. Dulsat expuso que ha habido quincenas «excepcionales», como la segunda de julio o la segunda de agosto, que incluso han llegado a superar las cifras del 2019. En la otra cara de la moneda hay, sin embargo, descensos importantes en el número de visitantes durante el mes de junio. Esto, remarca, evidencia un retroceso en la capacidad de desestacionalización de la temporada, que se había conseguido alargar aumentando la actividad tanto en junio como en septiembre (con datos aún no disponibles).
El comportamiento de la temporada también ha sido diferente en función del destino. La Costa Brava sur ha tenido más problemas para llenar, sobre todo por la mayor afluencia habitualmente de viajes organizados, la actividad de touroperadores y perfiles de visitantes que llegan en avión en vuelos chárter. En cambio, el Pirineo y el interior se han «revalorizado» y han registrado un verano con más visitantes «que nunca», comparándolos con los dos últimos años.
El turismo de proximidad ha sido clave para la temporada turística, aunque esto también se ha traducido en estancias más cortas. Los meses de junio, julio y agosto han generado cerca de 11 millones de pernoctaciones, un 64% más que los 6,7 millones del verano pasado pero un 19,48% menos que los 13,6 millones de 2019.

Según ha desgranado Dulsat, en la Costa Brava el 49% de los visitantes han sido catalanes, el 36% extranjeros y el 15% provenientes de España. En el caso del Pirineo, la inmensa mayoría es público proveniente de Cataluña (87%), mientras que ha habido un 7% de turistas extranjeros y un 6% de España.
El vicepresidente primero del Patronato expuso que el primer país emisor es Francia: «Los franceses nunca han dejado de venir». Seguidos por los provenientes de los Países Bajos, Alemania y Bélgica. Dulsat ha agradecido la fidelidad de estos turistas al destino pero ha situado como asignaturas pendientes recuperar visitantes de Gran Bretaña, los países nórdicos y Europa del este que sostiene que no han podido viajar, también, por la falta de oferta de vuelos.
De hecho, la estadística del Patronato también evalúa la actividad en el aeropuerto de Girona que evidencia que está «muy lejos» de acercarse a las cifras del 2019. Los meses de junio, julio y agosto se cerraron aquel año con 873.969 viajeros mientras que este verano han llegado por aire 152214. Además, el porcentaje de ocupación de los vuelos también ha caído en picado de los 88-91% de media hace dos veranos con el 51-62% de media actuales. Dulsat sitúa poder recuperar la actividad, aerolíneas y recuperar rutas como clave para poder emprender el «camino de la recuperación absoluta» en 2022.

El vicepresidente segundo, Jordi Masquef, ha puesto el foco en las campañas focalizadas a atraer públicos de los lugares emisores con más potencial y en las webs que aglutinan la oferta de actividades y atractivos de la demarcación y que han sido muy utilizadas este verano por los visitantes.
Dulsat y Masquef señalaron que las cifras reflejan un verano bastante mejor que lo que parecía que se podría tener con la llegada de la quinta ola y la recuperación de algunas restricciones. Sin embargo, remarcan que hay que incidir en la desestacionalización del turismo y, también, esperar que este año sí pueda haber temporada de esquí. «El año pasado fue muy escasa o nula», concluyeron.