La atleta de Lloret de Mar Isa Aguilar ha completado uno de los grandes retos de su trayectoria deportiva participando en la Dolomiti Extreme Trail (DXT), una de las pruebas de montaña más exigentes del calendario internacional. En esta ocasión, la corredora se enfrentó a la distancia de 76 kilómetros por terreno extremo y con 5.200 metros de desnivel positivo, cruzando la meta después de 19 horas y 46 minutos de esfuerzo.
Una noche larga, frío en altura y una carrera de resistencia mental
La prueba comenzó la madrugada del viernes 12 al sábado 13 de junio. Isa afrontó una primera parte de carrera marcada por una noche fría y larga, con temperaturas de alrededor de 4 grados y zonas situadas a 2.600 metros de altura. Con la llegada del amanecer, la corredora recuperó sensaciones: “A las 5 ya amanecía y con luz voy mucho mejor”, explica.
La fortaleza mental fue una de las claves para poder completar el recorrido. Según relata la propia atleta, mantuvo la cabeza fuerte durante la prueba y fue especialmente a partir del mediodía, cuando ya acumulaba 12 horas de carrera, cuando empezó a recuperar posiciones adelantando a otros corredores. Durante ese tramo también pudo presenciar varios abandonos, tanto de participantes de su distancia como de la máxima modalidad de 103 kilómetros, ya que compartían algunos tramos.
Un final duro entre roca, grava y bosque hasta llegar a meta

El recorrido no dio tregua y estuvo marcado por la dureza del terreno. En el kilómetro 60, Isa tuvo algunos problemas físicos con mareos y dolor de cabeza, una situación provocada por la combinación del calor, la fatiga acumulada y las muchas horas de esfuerzo. Tuvo que sentarse varias veces para recuperarse, pero consiguió recomponerse y continuar hacia el tramo final.
Los últimos 8 kilómetros fueron, según sus palabras, “interminables”. Un descenso exigente en el que tuvo que atravesar diferentes superficies: grava con arenilla, rocas, tarteras y finalmente zonas de hierba y bosque. Después de casi 20 horas de aventura, Isa llegó a meta a las 19:46 de la tarde, cansada pero entera y, sobre todo, feliz por haber conseguido finalizar uno de sus grandes desafíos.
De una lesión hace dos años a completar uno de los grandes retos de los Dolomitas
Esta participación tenía además un significado especial para la corredora lloretenca. Hace dos años tuvo que desviarse a la prueba de 55 kilómetros debido a diferentes molestias, entre ellas una rotura parcial de fosas nasales y fatiga extrema. Esta vez, en cambio, consiguió completar la distancia larga demostrando una gran capacidad de superación.
Tras finalizar la prueba, al día siguiente le propusieron cerrar la carrera popular de 12 kilómetros, una oportunidad que aceptó como parte de la recuperación. “Me serviría para recovery y la verdad fue genial. Espero poder volver a hacerla y depende cómo me encuentre quizá me arriesgo a la de 103 km en un futuro, pero vamos viendo. Es una prueba muy dura”, explica Isa Aguilar.
Una carrera de montaña por uno de los paisajes más espectaculares del mundo

La Dolomiti Extreme Trail (DXT) se celebra en Val di Zoldo, en Italia, y está considerada una prestigiosa prueba de montaña por sus senderos técnicos y sus paisajes de montaña declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El evento cuenta con diferentes distancias adaptadas a varios niveles, entre ellas la 103K (Ronda delle Cime), 72K (Euforia), 55K (Mitica), 35K (Celestiale), 22K (Emozione), 12K (Allegria) y la Mini DXT.
El terreno de la competición destaca por ser especialmente salvaje, con recorridos por bosques vírgenes, canchales de piedra, cruces de ríos y grandes desniveles. Un escenario extremo en el que la atleta de Lloret ha dejado su huella completando una de las distancias más exigentes de esta aventura italiana.
