
La preocupación vuelve a instalarse en la urbanización de Els Pinars (Lloret de Mar) tras un nuevo caso relacionado con el ataque a gatos con armas de perdigones, un asunto que ya había salido a la luz hace apenas un mes en nuestra redacción con la Carta al Director titulada “Un gato herido con 15 perdigones abre la investigación a un tirador en Lloret de Mar por varios delitos”. El caso ha reactivado la alarma vecinal y ha vuelto a poner sobre la mesa el caso tras la muerte de un gato recientemente con perdigones también en su cuerpo.
Un primer caso que encendió las alarmas
El origen de la investigación se remonta al mes de abril, cuando un vecino que cuida una colonia de unos 12 gatos detectó que uno de ellos, un gato negro muy habitual en la zona, presentaba signos evidentes de dolor y un comportamiento extraño. El animal, nacido en la propia urbanización, fue encontrado con graves dificultades para moverse y realizar funciones básicas.
El primer caso, tras empeorar su estado, el vecino que lo atendía en la colonia decidió trasladarlo de urgencia a una clínica veterinaria, donde se activó la alerta. Las pruebas médicas confirmaron un diagnóstico especialmente grave: el gato tenía alrededor de 15 perdigones alojados en su cuerpo, además de sangre en la vejiga. La infección derivada de las heridas lo dejó en estado crítico, con incapacidad para orinar y defecar, lo que obligó a su ingreso inmediato. Finalmente, el animal logró sobrevivir tras una intervención de urgencia.
Nuevo caso y un desenlace fatal
Semanas después, la situación ha vuelto a repetirse, pero esta vez con un desenlace mucho más trágico. Según han explicado desde el entorno de la protección animal, otra gata de la misma zona sufrió una situación similar. Una vecina que le daba de comer observó que el animal sangraba por la boca y alertó a la asociación Parc de l’Esperança de Lloret de Mar, que la trasladó al veterinario.
Las pruebas revelaron una realidad grave: la gata había recibido el impacto de un perdigón que afectó a un órgano vital, provocando una hemorragia interna. El animal sobrevivió durante días, pero finalmente acabó falleciendo debido a la gravedad de las lesiones.
Investigación abierta y denuncia de las asociaciones
Tras estos hechos, la entidad protectora ha presentado una denuncia y la investigación continúa en marcha para intentar identificar al autor o autores de los disparos. Según ha explicado Carmen Domínguez (miembro de la asociación Parc de l’Esperança) en el programa L’Altaveu de La2 de RTVE (vídeo adjunto), no se trataría de un caso aislado, ya que también se habrían detectado posibles ataques en gatos domésticos de vecinos de la zona con perdigones incrustados.
Uno de los principales problemas para los investigadores es la facilidad de acceso a este tipo de armas de aire comprimido, ya que pueden adquirirse con relativa facilidad en el mercado. A pesar de que la Policía Local dispone de registros de armas, las asociaciones alertan de que esto complica la identificación del responsable, ya que no existen pistas claras por el momento.
Indignación y petición de más control
El caso ha generado una fuerte indignación entre vecinos y colectivos animalistas de Lloret de Mar, que reclaman más vigilancia y sanciones más duras contra el maltrato animal. Diversas entidades recuerdan que este tipo de actos pueden constituir un delito penal según la legislación vigente.
Además, los expertos recomiendan a quienes cuidan colonias felinas que revisen con frecuencia el estado de los animales y acudan de inmediato al veterinario ante cualquier síntoma sospechoso, ya que la detección temprana puede ser clave para salvar vidas.
También insisten en la importancia de denunciar cualquier agresión y recopilar pruebas como fotografías, testimonios o imágenes de cámaras de seguridad, con el objetivo de facilitar la investigación. La colaboración ciudadana se considera fundamental para poder identificar al responsable y evitar nuevos ataques.
La investigación sigue abierta mientras crece la preocupación en Els Pinars y entre los voluntarios que trabajan diariamente con las colonias felinas, a la espera de que se puedan obtener pistas que permitan esclarecer los hechos.