Un servicio contratado para trasladar a dos pasajeras desde un hotel de Lloret de Mar hasta el aeropuerto de Barcelona acabó con una intervención policial y varias denuncias administrativas. Según el relato facilitado a Lloret Gaceta por profesionales del taxi que presenciaron los hechos, el vehículo despertó sus sospechas porque realizaba aparentemente un transporte remunerado mientras llevaba una matrícula trasera blanca.
El episodio terminó además con una escena poco habitual. Siempre según los denunciantes, el conductor sustituyó la matrícula blanca por una azul durante la actuación policial y posteriormente volvió a colocar la primera. Los taxistas sostienen que el automóvil no disponía de la autorización necesaria para prestar el servicio.
El traslado había comenzado en un hotel de Lloret
Las dos pasajeras habían reservado previamente un viaje a través de una plataforma y fueron recogidas en el hotel Hawai. Uno de los profesionales del taxi de Lloret, decidió grabar el vehículo al considerar que podía estar realizando una actividad de transporte de viajeros sin la correspondiente habilitación.
La situación se complicó a continuación. El denunciante asegura que el conductor realizó una maniobra con la que habría intentado alcanzarlo mientras estaba grabando y que posteriormente abandonó el lugar saltándose varios semáforos en rojo.
«Mi compañero lo ha denunciado porque intentó atropellarlo. Después se saltó tres o cuatro semáforos en rojo».
La intervención policial acabó centrada también en las matrículas
El seguimiento terminó en las inmediaciones de la discoteca Hollywood, donde había agentes policiales. Fue durante aquella intervención cuando, según los testimonios recabados, el conductor retiró la matrícula trasera blanca y colocó una azul, indicando que el automóvil trabajaba como VTC.
Uno de los taxistas afirma que realizó una consulta sobre el vehículo y que no encontró una autorización que permitiera efectuar aquel traslado. Según su relato, después de comunicar esta circunstancia a los agentes, el conductor volvió a cambiar la placa.
«Le dije que aquello no era una VTC ni nada. Y volvió a cambiar la matrícula azul por la blanca delante de los agentes».
La matrícula trasera azul se utiliza en determinados vehículos autorizados para el transporte de viajeros, pero su colocación por sí sola no acredita que un automóvil disponga de los permisos necesarios para realizar ese tipo de actividad.
Las pasajeras tuvieron que continuar el viaje en otro vehículo
Según la información facilitada sobre la actuación, el conductor fue denunciado por realizar transporte de viajeros sin autorización y por utilizar una matrícula azul que presuntamente no le correspondía. Los conceptos administrativos de las sanciones deberán quedar sujetos a la documentación oficial de la intervención.
El traslado inicialmente contratado quedó interrumpido y las dos pasajeras abandonaron el automóvil. Posteriormente pudieron continuar su desplazamiento con profesionales del taxi de la localidad.
El vehículo no habría sido inmovilizado, una decisión que ha generado malestar entre algunos de los taxistas que participaron en el episodio, quienes consideran que este tipo de actuaciones deberían impedir que un automóvil presuntamente irregular pueda continuar realizando nuevos servicios.
Los taxistas reclaman más controles frente al intrusismo
El caso vuelve a situar sobre la mesa una preocupación recurrente entre parte del sector del taxi de Lloret, especialmente en los traslados vinculados a hoteles y aeropuertos. Los profesionales reclaman más controles sobre los vehículos que recogen pasajeros y una mayor comprobación de las autorizaciones necesarias para trabajar.
Los denunciantes consideran que la vigilancia debería reforzarse para evitar situaciones de competencia irregular y advierten de que, si el problema continúa, el malestar podría acabar derivando en movilizaciones.