
La crisis que afecta a la Policía Local de Lloret de Mar continúa sin visos de solucionarse y ha vuelto a dejar una imagen poco habitual en el municipio. Según ha denunciado el sindicato CSIF, durante las noches del viernes, sábado y domingo no hubo patrullas operativas, una situación que se suma a otros fines de semana recientes marcados por la falta de efectivos y que vuelve a poner sobre la mesa el impacto que está teniendo el conflicto laboral entre la plantilla y el Ayuntamiento.
El enfrentamiento entre ambas partes se prolonga desde hace meses y sigue sin desbloquearse. Mientras los representantes de los trabajadores insisten en que las negociaciones avanzan muy lentamente, el municipio afronta la temporada alta con importantes limitaciones en uno de los servicios más sensibles, justo cuando la población aumenta de forma considerable por la llegada de miles de visitantes.
Un fin de semana con una plantilla muy reducida
De acuerdo con la información facilitada por CSIF, el turno de mañana del fin de semana quedó cubierto únicamente por cuatro agentes interinos incorporados recientemente. El sindicato sostiene que estos efectivos todavía se encuentran en periodo de formación, no disponen de arma reglamentaria y, en algunos casos, aún están familiarizándose con el municipio, por lo que consideran que la capacidad operativa del servicio sigue siendo muy limitada.
Las mismas fuentes sindicales aseguran que, ante la ausencia de agentes disponibles durante la noche, la comisaría permaneció abierta gracias a un servicio de seguridad privada contratado para custodiar las instalaciones. Según explican, esta situación también se habría repetido durante la noche del sábado al mantenerse la falta de efectivos, lo que, a su juicio, evidencia que el conflicto continúa afectando al funcionamiento habitual del cuerpo.
La negociación sigue sin avances
Desde CSIF atribuyen el actual escenario al aumento de las bajas laborales y a la decisión adoptada por buena parte de la plantilla de dejar de realizar horas extraordinarias como medida de presión para reclamar la renovación del convenio colectivo, caducado desde 2012. El sindicato sostiene que, sin esas horas voluntarias, resulta muy complicado garantizar la cobertura habitual del servicio, especialmente durante los meses de mayor actividad turística.
En paralelo, los representantes sindicales denuncian que la negociación tampoco ha experimentado avances significativos. Explican que la última propuesta presentada por el Ayuntamiento, durante una reunión celebrada el pasado 2 de julio, fue expuesta únicamente de forma verbal y que, varios días después, todavía no han recibido el documento oficial por escrito, pese a haberlo solicitado formalmente e incluso haber dirigido un escrito al alcalde reclamando esa documentación.
Según defienden, disponer del texto resulta imprescindible para poder explicar con transparencia el contenido de la oferta a los trabajadores antes de debatirla en asamblea. Además, consideran que la propuesta económica sigue estando muy alejada de las reivindicaciones sindicales y no permitiría equiparar las condiciones laborales de la Policía Local de Lloret con las existentes en otros municipios del entorno.
Los sindicatos defienden que existe margen para mejorar las condiciones
Otro de los puntos de discrepancia gira en torno a la capacidad legal para incrementar las retribuciones. Mientras el Ayuntamiento habría argumentado que la normativa limita esas mejoras, los representantes de los trabajadores sostienen que la legislación presupuestaria contempla fórmulas como las adecuaciones singulares o determinados complementos vinculados a productividad y objetivos que permitirían mejorar las condiciones económicas sin incumplir los límites establecidos.
Asimismo, desde CSIF afirman que Lloret destina un porcentaje inferior de su presupuesto al capítulo de personal respecto a otros municipios de características similares. Por ese motivo consideran que existe margen económico para alcanzar un acuerdo si hay voluntad política. También aseguran que todavía esperan recibir la información relativa a la masa salarial municipal que han solicitado para poder analizar con detalle la situación durante el proceso negociador.
El Ayuntamiento defiende que la seguridad estuvo garantizada
Por su parte, el Ayuntamiento había reconocido que durante la noche no hubo patrullas de la Policía Local, aunque precisó que la comisaría permaneció operativa y explicó que las bajas médicas se produjeron de forma sobrevenida, lo que impidió reorganizar el servicio con suficiente antelación. El consistorio también defendió que la seguridad quedó garantizada mediante el refuerzo de los Mossos d’Esquadra y aseguró que durante el fin de semana no se registraron incidentes graves.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto y los trabajadores municipales están convocados a una asamblea para analizar la última propuesta trasladada por el consistorio. Los sindicatos mayoritarios consideran que todavía existen importantes diferencias entre ambas partes y creen que resulta prematuro dar por encarrilado un conflicto que ya ha provocado varios fines de semana con importantes limitaciones en el servicio policial, una situación que preocupa especialmente en plena temporada turística por el incremento de población y de la demanda de servicios de seguridad.