
Unos 40 activistas recorren el camino de ronda hoy sábado 16 de octubre por su paso por Can Juncadella en Lloret de Mar donde han vivido momentos de tensión ante la oposición de la seguridad privada de una finca colindante al ‘Camí de Ronda’
Una cuarentena de activistas de SOS Costa Brava han entrado por sorpresa al polémico camino de ronda de Can Juncadella que pasa junto a una finca privada, propiedad de un magnate de Kazakhastan. Los manifestantes han querido denunciar «las prácticas intimidatorias» de la seguridad privada. A pesar de tratarse de un «espacio público». Y es que al inicio de el camino hay varios carteles alertando que se está accediendo a una propiedad privada, se advierte de la presencia de perros, hay cámaras constantemente y unos altavoces que pretenden disuadir aquellos que entren en el espacio.
El problema, sin embargo, es que todo este dispositivo se encuentra en una zona que, según varias sentencias del TSJC y ratificadas posteriormente del Supremo, es público.
Cuando los activistas han entrado, enseguida se ha escuchado un aviso de que no se podía pasar y un miembro de la seguridad privada con un perro los ha intentado detener.
Los miembros de SOS Costa Brava han seguido avanzando, A pesar de que el jefe de seguridad ha salido y ya les había pedido que no lo hicieran. Tras unos momentos de tensión, los Mossos d’Esquadra y la Policía Local han aparecido para disuadir a los activistas «y evitar enfrentamientos».

¿La Policia Local está para «evitar enfrentamientos» o para que se cumpla la Ley?
El Ayuntamiento tiene que hacer cumplir la Ley. Eso es prevaricación.
La policía está para prevenir el delito y hacer cumplir ja Ley y punto.