
Los problemas de saturación en los autobuses que conectan Lloret de Mar, Vidreres y Girona podrían tener una solución antes de que termine el año. El Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica ha anunciado que prevé ampliar la capacidad de esta línea con una inversión de 250.000 euros, una actuación que pretende evitar que los pasajeros se queden en las paradas porque los vehículos llegan completos. La medida llega después de las reiteradas quejas de los usuarios, especialmente de aquellos que intentan subir al autobús en Vidreres.
Una inversión de 250.000 euros para aumentar las plazas
El departamento de la Generalitat trabaja para que el refuerzo pueda entrar en funcionamiento antes de finalizar 2026. La actuación se enmarca en el segundo plan de choque para mejorar el transporte público y ya está incorporada al contrato programa. El objetivo es incrementar los recursos disponibles en una conexión que, pese a las ampliaciones realizadas anteriormente, continúa registrando problemas de ocupación en determinadas expediciones.
Uno de los principales inconvenientes se produce cuando los autobuses salen de Lloret de Mar con una elevada ocupación y llegan a las paradas de Vidreres prácticamente sin plazas libres. Esta circunstancia dificulta especialmente el acceso al transporte público para los vecinos que necesitan utilizar el servicio desde este municipio para desplazarse hacia Girona, ya sea por motivos laborales, educativos o personales.
Para hacer posible la ampliación, la empresa operadora está estudiando diferentes fórmulas para reforzar el servicio y prevé disponer de nuevos recursos durante el mes de noviembre. Aunque todavía se están analizando los mecanismos concretos que permitirán aumentar la capacidad, Territori mantiene el objetivo de que las mejoras puedan aplicarse antes de que acabe el año.
Reunión con los usuarios para explicar las actuaciones previstas
La Generalitat también quiere abordar directamente la problemática con las personas afectadas. En este sentido, la próxima semana está prevista una reunión con representantes de los usuarios, en la que participarán Joan Vicente, director de los Servicios Territoriales del Departament en Girona, y Albert Carenys, jefe del Servicio Territorial de Transportes de Girona. El encuentro servirá para escuchar las reivindicaciones y trasladar la información sobre las actuaciones que tiene previstas la Administración.
La reunión se produce en un momento en el que las quejas por la falta de plazas han ido ganando visibilidad. Los usuarios llevan tiempo reclamando una respuesta que tenga en cuenta la demanda real de la línea y que garantice que los pasajeros de las paradas intermedias puedan acceder al autobús sin depender de que todavía queden asientos disponibles después de su salida desde Lloret.
«No ens deixeu a terra»: los usuarios se organizan para reclamar soluciones

Detrás de esta reivindicación se encuentra también la plataforma «No ens deixeu a terra», impulsada por un grupo de usuarios del autobús entre Vidreres y Girona. El movimiento comenzó a organizarse a mediados de septiembre con la intención de hacer visible una situación que, según denuncian sus integrantes, se repite especialmente durante las horas punta. Su principal objetivo es conseguir que las personas que dependen diariamente de este transporte puedan subir al autobús y llegar a su destino sin quedarse esperando una nueva expedición.
Estudiantes y trabajadores, entre los principales afectados
Tal como ya había explicado Lloret Gaceta a partir de los testimonios recogidos entre los usuarios, las dificultades se concentran especialmente en determinadas franjas de la mañana y del mediodía. Entre las expediciones señaladas por los afectados se encuentran las de las 7.00, 13.15 y 14.45 horas, en las que se han denunciado episodios de elevada ocupación. La situación afecta especialmente a estudiantes que se desplazan hasta Girona para acudir a sus centros educativos, pero también a trabajadores y vecinos que necesitan el autobús para cumplir con sus obligaciones diarias.
Una de las principales preocupaciones es que algunos vehículos llegan a Vidreres con tantas personas a bordo que los pasajeros que esperan en las paradas no pueden acceder. En anteriores testimonios trasladados a este medio, los usuarios también habían denunciado situaciones en las que algunas personas habían viajado de pie e incluso sentadas en el suelo, una circunstancia que ha generado preguntas sobre la capacidad de los vehículos y las condiciones en las que se realizan determinados trayectos.
La plataforma reclama que el problema no se limite a actuaciones puntuales y que se garantice una capacidad suficiente en los horarios de mayor demanda. Ahora, con el anuncio de la inversión de Territori y la previsión de incorporar nuevos recursos durante noviembre, los afectados esperan que las medidas anunciadas se traduzcan en una mejora efectiva del servicio. El reto será conseguir que ningún usuario tenga que quedarse en tierra por falta de plazas en una conexión esencial para Lloret de Mar, Vidreres y Girona.
✳️ Conéctate a nuestro canal de WhatsApp y recibe todas las noticias diarias. Haz clic aquí.
Informa Lloret Gaceta.