Lloret de Mar ha recibido este miércoles 7 de octubre a Daniela Guillén como campeona del mundo. La piloto lloretense, de solo 20 años, ha sido homenajeada en la Sala de Plenos del Ayuntamiento después de conquistar en Australia el Campeonato del Mundo de Motocross Femenino. Familiares, amigos y vecinos han acompañado a la joven deportista en una recepción que ha permitido celebrar en casa el mayor éxito de su carrera.
Guillén se proclamó campeona mundial en Darwin, Australia, convirtiéndose en la primera española que consigue el título de WMX. Un logro especialmente significativo para una piloto que empezó a subirse a una moto con apenas tres años y que ha dedicado buena parte de su vida a avanzar dentro de una disciplina exigente hasta alcanzar la élite internacional.
«Es el sueño que tanto quería y perseguía desde muy pequeña. Poder conseguirlo ha sido algo muy grande»
ha explicado durante el homenaje, ya lejos de la tensión de la competición y rodeada esta vez por las personas que han seguido de cerca su trayectoria.
En el acto han participado el alcalde de Lloret de Mar, Adrià Lamelas, el concejal de Deportes, Frederic Guich, y representantes de la Federación Catalana de Motociclismo. Uno de los momentos centrales de la recepción ha sido la conversación mantenida con la piloto sobre sus primeros años sobre la moto, su evolución deportiva y las emociones que acompañaron la conquista definitiva del Mundial.
Lamelas ha puesto el acento en el esfuerzo, la constancia y la capacidad de superación que hay detrás del resultado y ha destacado el ejemplo que representa la trayectoria de Guillén para los más jóvenes, además de su contribución a dar mayor visibilidad a las mujeres dentro del mundo del motor.
El camino hasta el título mundial no ha sido inmediato. Daniela Guillén terminó segunda del campeonato en 2023 y 2024 y ocupó la tercera posición en 2025, resultados que la mantuvieron durante varias temporadas entre las principales aspirantes al título.
En 2026 consiguió finalmente dar el paso que le faltaba. La piloto ganó tres Grandes Premios durante la temporada, disputados en Francia, Alemania y Australia, y llegó a la última cita del calendario como líder de la clasificación.
La resolución del campeonato llegó en Darwin. Guillén afrontó la última prueba con el título todavía en juego y respondió ganando las dos mangas finales, un doblete que le permitió asegurar matemáticamente la corona mundial.
Aquel resultado puso fin a varios años rozando el primer puesto y convirtió a la joven de Lloret en campeona del mundo con apenas 20 años. Este miércoles ha podido cambiar durante unas horas el paddock y los circuitos por la Sala de Plenos y celebrar el éxito junto a su ciudad.
La recepción ha dejado una imagen muy diferente a las habituales de Daniela Guillén sobre la moto, pero con el mismo logro como protagonista. Después de comenzar a competir prácticamente desde la infancia y quedarse varias veces a las puertas del título, la lloretense regresa ahora a casa como campeona mundial y con una página ya escrita en la historia del motocross femenino español.
