
Angelo Cordero, cabo de la Policía Local de Lloret de Mar, se ha proclamado campeón de Europa de lanzamiento de jabalina en la categoría de mayores de 35 años durante los Juegos Europeos de Policías y Bomberos celebrados en Vigo. El oro llega después de un año de preparación física y técnica con el que ha recuperado una disciplina que ya formó parte de su juventud deportiva.
La relación de Cordero con el atletismo comenzó años atrás en el Club de Atletismo Lloret, donde practicaba lanzamiento de jabalina. Con el tiempo aquella etapa competitiva quedó atrás, pero la posibilidad de volver a medirse en esta especialidad apareció al conocer el programa de los Juegos Europeos de Policías y Bomberos.
Descubrir que el campeonato incluía pruebas de atletismo fue el impulso que necesitaba para volver a entrenar. A partir de ahí decidió afrontar el reto con preparación y recuperar progresivamente los movimientos y la técnica necesarios para competir de nuevo.

Un año de preparación entre Lloret y Sant Celoni
Durante los últimos meses, Cordero ha trabajado con el Club de Atletismo Lloret y el Club de Atletismo Sant Celoni. Los entrenamientos han combinado el acondicionamiento físico con sesiones específicas de lanzamiento para recuperar precisión, coordinación y confianza antes de viajar a Vigo.
«Decidí apuntarme, prepararme físicamente durante todo el año y entrenarme técnicamente en los clubes de Lloret y Sant Celoni».
El trabajo realizado terminó traduciéndose en el mejor resultado posible. El agente se impuso en su categoría y regresó a Lloret con la medalla de oro y el título europeo.
El Campeonato del Mundo aparece ya como próximo reto
El éxito conseguido en Vigo ha abierto la puerta a un nuevo objetivo. Cordero quiere mantener la preparación y estudiar su participación en el Campeonato del Mundo de Policías y Bomberos, donde tendría la oportunidad de competir frente a deportistas de otros países.
«El próximo objetivo sería ir al Campeonato del Mundo de Policías y Bomberos para conseguir algo también».
El título europeo supone así el inicio de una nueva etapa deportiva para un atleta que ha vuelto a una especialidad de su juventud y que, tras subir a lo más alto del podio continental, ya mira hacia una competición de alcance mundial.