
La indignación ha ido a más en Lloret de Mar. Las familias y los estudiantes de varios centros educativos del municipio denuncian que están pagando las consecuencias del conflicto entre el profesorado y el Departamento de Educación con la suspensión de excursiones, colonias y viajes de final de etapa. Este martes, 13 de octubre, alumnos se han movilizado de forma pacífica desde los centros educativos hasta el Ayuntamiento, con pancartas, megáfonos e himnos para hacer oír sus reivindicaciones. Mientras tanto, las familias reclaman soluciones para recuperar las actividades previstas y, en el caso del Institut Escola Lloret de Mar, también aclaraciones sobre el dinero que los estudiantes llevan meses recaudando para su viaje de final de curso.
Manifestación pacífica hasta el Ayuntamiento con pancartas y megáfonos
La protesta de este martes ha trasladado el malestar de los estudiantes más allá de las aulas. Los jóvenes han protagonizado una movilización pacífica hasta el Ayuntamiento de Lloret de Mar, donde han hecho visibles sus reclamaciones mediante pancartas, megáfonos e himnos. El objetivo de la protesta es que se escuche su voz y que se recuperen las excursiones y las actividades educativas que, según denuncian, están quedando suspendidas por el conflicto laboral entre los docentes y el Departamento de Educación.
La movilización se suma al malestar que ya venían expresando las familias, especialmente en el Institut Escola Lloret de Mar y entre los alumnos del Institut Ramon Coll i Rodés. Las quejas no se limitan a los viajes con pernoctación: también incluyen visitas a museos y otras salidas relacionadas con las asignaturas. Los afectados consideran injusto que los estudiantes pierdan estas experiencias por una disputa en la que no tienen responsabilidad y piden que se busquen alternativas para evitar que las consecuencias recaigan sobre ellos.
Los cuatro institutos públicos de Lloret, en el centro de las reclamaciones
Las familias consultadas por Lloret Gaceta sitúan esta problemática en los cuatro centros públicos de secundaria del municipio: el Institut Ramon Coll i Rodés, el Institut Rocagrossa, el Institut Escola Lloret de Mar y el Institut Sant Quirze. No obstante, el alcance concreto de las cancelaciones en cada centro está pendiente de confirmación por parte de sus respectivas direcciones. Las fuentes familiares explican que algunos docentes han decidido no participar en determinadas actividades por la dedicación adicional que requieren y que, según les han trasladado, no está remunerada. Las familias interpretan esta decisión como una medida de presión en el marco del conflicto con Educación.
El rechazo de los padres y madres se centra en que los alumnos pierdan excursiones y experiencias educativas que formaban parte de la planificación del curso. A su entender, no se trata únicamente de renunciar a unos días de convivencia fuera del centro, sino también de perder visitas y actividades vinculadas al aprendizaje que, según denuncian, se desarrollaban principalmente dentro del horario lectivo. Las familias piden una respuesta que permita desbloquear la situación y evite que el alumnado se convierta en el principal perjudicado.
El Institut Escola Lloret de Mar reclama una solución para el viaje de final de etapa
Uno de los principales focos de malestar se encuentra en el Institut Escola Lloret de Mar, donde las familias denuncian que los docentes han renunciado a participar en la organización del viaje de final de estudios y que ahora los padres podrían tener que asumir la preparación por su cuenta. La preocupación no se limita a la posible suspensión del viaje, sino que también afecta al destino de los fondos que los alumnos han ido reuniendo durante meses con la intención de sufragar parte de los gastos.
Durante el curso anterior, los estudiantes participaron en distintas iniciativas para conseguir dinero, entre ellas actividades de recaudación, venta de participaciones de lotería y venta de rosas por Sant Jordi. Todo ese esfuerzo tenía una finalidad concreta: ayudar a pagar el viaje de final de etapa. Ante la posibilidad de que la salida organizada por el centro no se lleve a cabo, las familias quieren saber qué cantidad se ha recaudado y cómo se podría utilizar para mantener el viaje mediante una organización alternativa.
Los padres no reclaman necesariamente que se entregue a cada alumno su parte del dinero en efectivo. Su propuesta pasa por conocer el importe total disponible y destinarlo al coste conjunto del viaje, asumiendo las familias la diferencia que pudiera quedar pendiente. Una de las madres consultadas plantea que, si finalmente contratan una empresa privada para organizar la salida al margen del instituto, los fondos recaudados por los estudiantes puedan aplicarse directamente a esa finalidad.
Según los mensajes facilitados por las familias, la posibilidad de organizar el viaje por su cuenta ya se ha planteado a la dirección y queda por aclarar cómo podría gestionarse el dinero a través de la asociación de familias. Por ahora, la información disponible no acredita que exista una negativa definitiva a utilizar o devolver los fondos, ni tampoco un acuerdo cerrado sobre su destino. Lo que reclaman los afectados es transparencia sobre las cantidades reunidas y una solución que permita aprovechar el esfuerzo realizado por los alumnos.
Entre 40 y 50 alumnos estarían interesados en organizar un viaje alternativo
Ante la incertidumbre, las familias del Institut Escola Lloret de Mar han empezado a organizarse para estudiar una alternativa. Han creado un grupo de coordinación y han consultado cuántos estudiantes estarían dispuestos a participar en un viaje organizado al margen del centro educativo. Según explica una de las madres, entre 40 y 50 alumnos habrían mostrado interés en realizarlo, aunque la propuesta todavía se encuentra en fase de valoración.
Las familias quieren que el trabajo realizado durante meses por los jóvenes no quede en nada y que el viaje pueda salir adelante, aunque sea mediante una fórmula distinta a la prevista inicialmente. Para ello, consideran fundamental aclarar la gestión de los fondos y conocer qué opciones existen para contratar y organizar la salida. Su reivindicación es que, si finalmente deben asumir esta tarea, se les facilite destinar el dinero recaudado al objetivo para el que los alumnos lo consiguieron.
En el Ramon Coll i Rodés, alumnos también se habrían movilizado en las aulas
El malestar también se ha hecho notar en el Institut Ramon Coll i Rodés. Según la información trasladada a este medio, un número considerable de estudiantes habría dejado de asistir a las dos primeras clases de la jornada el pasado viernes, 9 de octubre, y este martes, 13 de octubre, como protesta por la suspensión de las actividades. La misma fuente explica que los jóvenes habrían utilizado un megáfono para expresar sus reivindicaciones y que también se habrían desplazado hasta el Ayuntamiento.
La principal demanda de estos estudiantes es que se recuperen las excursiones y las salidas previstas durante el curso. A diferencia de las reclamaciones planteadas por las familias del Institut Escola, la información disponible sobre el Ramon Coll i Rodés sitúa el foco de la protesta en la continuidad de las actividades educativas, sin detallar una reivindicación económica equivalente. Por el momento, no se dispone de confirmación del centro sobre el número de participantes ni sobre el alcance de la alteración de las clases.
Los alumnos también reclaman una graduación para despedirse del centro
Las quejas del alumnado no se limitan a las excursiones y los viajes. Un grupo de estudiantes también ha trasladado a la dirección de su centro educativo una petición para poder celebrar una ceremonia de graduación al finalizar el curso. Los jóvenes no solicitan una gran fiesta ni un acto costoso, sino una despedida compartida con compañeros, profesores y familias que les permita cerrar una etapa importante de su formación.
En el mensaje dirigido al equipo directivo, al profesorado y a las familias, los estudiantes explican que quieren organizar un acto sencillo, pero significativo, para recordar los años vividos en el centro y agradecer el acompañamiento recibido. «No buscamos un evento lujoso. Queremos un acto bonito para recordar», expresan en su petición. También defienden que la graduación no debe entenderse únicamente como una celebración, sino como una oportunidad para reconocer el esfuerzo realizado durante años de clases, estudio y exámenes.
Los jóvenes, además, se ofrecen a participar directamente en la preparación de la ceremonia. Entre sus propuestas está la creación de un grupo de estudiantes que pueda colaborar con la dirección, aportar ideas y buscar alternativas económicas para que el acto no suponga un gasto elevado. En su mensaje, aseguran estar dispuestos a implicarse en todo lo que esté en sus manos para hacer posible una despedida conjunta.
Los estudiantes piden que la dirección valore la propuesta y se muestran disponibles para mantener una reunión en la que estudiar cómo podría organizarse la ceremonia. «Les pedimos de corazón que escuchen a los alumnos que queremos despedirnos de este centro como se merece, dar las gracias a nuestros profesores y dar una alegría a nuestras familias», manifiestan. Por ahora, no se ha confirmado si la petición será aceptada ni si existe una alternativa prevista para celebrar el final de curso.
Las familias piden que el conflicto no se resuelva a costa del alumnado
Las reclamaciones comparten una misma preocupación: que las consecuencias del enfrentamiento entre el profesorado y el Departamento de Educación recaigan sobre los estudiantes. Las familias piden recuperar las excursiones, las colonias y los viajes suspendidos, mientras que los alumnos quieren que se escuchen sus reivindicaciones y se tengan en cuenta actividades que consideran importantes para su formación y convivencia. En el Institut Escola Lloret de Mar, además, solicitan que se aclare cómo podrán utilizar los fondos recaudados si finalmente son los padres quienes organizan el viaje.
Las familias consultadas por Lloret Gaceta han preferido mantener el anonimato para preservar su privacidad y la de los menores. A la espera de una respuesta de los centros educativos y de una posible solución al conflicto, los afectados insisten en que las excursiones, las salidas y las actividades de final de etapa forman parte de la experiencia educativa de los jóvenes. La movilización de este martes pone de manifiesto que el malestar ya ha salido de las aulas y que las familias y los estudiantes esperan medidas que permitan recuperar las actividades y cerrar el curso en las condiciones previstas.