La Policía Local de Lloret de Mar se prepara para afrontar en 2027 una importante transformación de su estructura interna. El nuevo modelo diseñado por la Prefectura apuesta por una plantilla más polivalente, con menos unidades especializadas y una mayor distribución de funciones entre los agentes de los turnos ordinarios. La reorganización afectará a áreas como tráfico, seguridad ciudadana, atención comunitaria y coordinación, y llega después de un año especialmente complejo en las relaciones laborales dentro del cuerpo.
El punto más delicado del conflicto se produjo en junio, cuando el propio Ayuntamiento comunicó 20 incidencias entre bajas e indisposiciones repartidas entre los tres turnos. Aquella situación dejó el servicio nocturno sin efectivos y obligó a adoptar medidas extraordinarias y reforzar la coordinación con Mossos d’Esquadra.
El escrito trasladado a la plantilla sitúa la reorganización dentro del Pla Estratègic de Modernització i Reorganització y plantea revisar el actual sistema de destinos y servicios. El objetivo expresado por la Prefectura es disponer de agentes capaces de asumir diferentes cometidos en función de las necesidades operativas de cada jornada.
La estructura municipal vigente todavía recoge áreas diferenciadas como la UITA, la URAS, la ORC, la ORD y la sala de coordinación. El nuevo planteamiento prevé que varias de ellas desaparezcan como unidades independientes o queden integradas en otros ámbitos funcionales. La principal excepción será la unidad canina K9, que mantendrá su singularidad por las necesidades específicas relacionadas con los perros policiales y el convenio que regula el servicio.
Los responsables de cada turno pasarán a tener un papel en la distribución diaria del personal. La asignación se realizará teniendo en cuenta la disponibilidad de efectivos, las necesidades del servicio, la experiencia y las competencias profesionales. Según la comunicación remitida a los agentes, los actuales turnos de mañana, tarde y noche, las secuencias de trabajo y las condiciones reguladas mediante los acuerdos vigentes no se modifican.
Tráfico concentra buena parte de las dudas sindicales
Uno de los cambios con mayor impacto será la desaparición de la Unitat d’Investigació de Trànsit como estructura específica. Controles de alcohol y drogas, regulación del tráfico, vigilancia y dispositivos preventivos de seguridad vial se incorporarán progresivamente al funcionamiento ordinario de los turnos.
Ante un accidente, los agentes que se encuentren patrullando deberán realizar la primera intervención sobre el terreno. Esto incluirá recoger información, obtener las primeras manifestaciones, efectuar el reportaje fotográfico y preservar correctamente los elementos necesarios para documentar lo ocurrido. Cuando sea necesario instruir un atestado, la ORD asumirá posteriormente la tramitación administrativa y la investigación correspondiente.
La instrucción de atestados por accidentes ocurridos dentro del núcleo urbano forma parte de las competencias de la Policía Local. La descripción oficial de las funciones del cuerpo recoge expresamente esta responsabilidad junto con la ordenación del tráfico y otras funciones de seguridad ciudadana.
Fuentes sindicales consultadas por Lloret Gaceta muestran preocupación por el reparto de estas tareas entre los patrulleros. Consideran que no todos los agentes disponen actualmente del mismo grado de formación específica en investigación de accidentes que quienes han trabajado en la UITA y advierten de las dificultades que pueden aparecer en temporada alta, cuando coinciden numerosas intervenciones.
«Se van a otorgar más funciones a las patrullas del turno operativo y, con los pocos efectivos que estamos, se va a hacer difícil atender todo esto»
Señalan desde la representación sindical.
La Prefectura plantea afrontar esa diferencia mediante un programa de formación continuada durante 2027 destinado a ampliar las competencias del conjunto de la plantilla.
La URAS también desaparecerá como unidad específica
La reorganización alcanzará igualmente a la Unitat de Reacció Administrativa i de Seguretat. Las funciones vinculadas hasta ahora a este destino pasarán a tener carácter rotatorio dentro de los turnos correspondientes y desaparecerán las particularidades asociadas a pertenecer a la unidad.
Otros servicios como la ORC, Citaciones y estructuras similares serán integrados o revisados posteriormente en función de su grado de especialización y de las necesidades operativas. La Central de Comandament sí continuará por su condición de servicio esencial para coordinar los recursos policiales, aunque su cobertura será rotatoria.
El nuevo sistema se vincula además a la futura creación de un plan de carrera profesional que, según la Prefectura, deberá apoyarse en criterios de igualdad de oportunidades, mérito, capacidad y desarrollo profesional.
El modelo previsto para 2027 introduce también nuevos criterios para organizar la plantilla. Las preferencias de los agentes se tendrán en cuenta en la asignación a los diferentes turnos y se establece una permanencia máxima de dos años consecutivos en el servicio nocturno.
La planificación de vacaciones se adelantará para cerrar antes el cuadrante anual. Una vez adjudicados los periodos y aprobado definitivamente el calendario, la previsión es que solo puedan modificarse ante circunstancias extraordinarias justificadas y con autorización de la Prefectura. El planteamiento busca reducir problemas de cobertura y facilitar una distribución anticipada de los recursos humanos.
Un cambio de modelo después de años apostando por la especialización
La nueva dirección organizativa supone un cambio respecto al discurso mantenido anteriormente por el Ayuntamiento. En junio de 2025, coincidiendo con el anuncio de un máximo histórico de 111 efectivos, el consistorio defendía públicamente una estrategia basada en la profesionalización y la especialización interna y citaba expresamente áreas como policía administrativa, tráfico, K9 y policía asistencial. El planteamiento municipal presentado entonces puede consultarse aquí.
Ahora la filosofía cambia hacia una organización en la que una parte mayor de las competencias será compartida por los agentes operativos. La diferencia entre ambos modelos está precisamente en el centro de las dudas expresadas por los sindicatos, que temen que la polivalencia acabe traduciéndose en una acumulación de responsabilidades si el número de patrullas disponibles no aumenta en la misma proporción.
El Día del Patrón de este año no tuvo la celebración de otros años
El Día del Patrón de 2026 tampoco estuvo exento de polémica. Este día tan especial estuvo marcado por la ausencia de los actos institucionales que tradicionalmente acompañan esta jornada. Según explican representantes de la plantilla, la Prefectura decidió cancelar la celebración oficial prevista para el 29 de septiembre, una decisión que los agentes califican de «inaudita» y de la que aseguran no recordar un precedente similar. La suspensión se produjo después de un año especialmente tenso en las relaciones laborales entre la plantilla, la dirección policial y el Ayuntamiento, marcado por las discrepancias en torno a las condiciones de trabajo, las horas extraordinarias y la organización del servicio. Pese a la cancelación de los actos oficiales, los policías decidieron mantener por su cuenta la celebración de su patrón y organizaron un dinar entre compañeros para preservar una tradición que consideran propia del cuerpo. La comida sirvió también como espacio de reencuentro después de un verano de especial desgaste, en el que, según los representantes sindicales, los agentes tuvieron que asumir horas extraordinarias obligatorias mediante órdenes de la Prefectura y decretos de Alcaldía. Durante la jornada se tuvo además un reconocimiento con los compañeros que se han jubilado durante 2026, a quienes se entregaron diplomas en agradecimiento por sus años de servicio. Los representantes sindicales destacan que la participación y el ambiente de la comida permitieron recuperar, aunque fuera al margen de la celebración institucional, un espacio de convivencia entre compañeros. Al mismo tiempo, lamentan que no se celebraran los habituales reconocimientos a actuaciones destacadas, las despedidas a los agentes jubilados ni el encuentro institucional con las autoridades municipales. Desde la representación de los trabajadores interpretan la cancelación como un posible gesto de represalia por el conflicto laboral y las reivindicaciones planteadas durante la negociación del convenio, aunque esta interpretación corresponde exclusivamente a los sindicatos y no consta acreditado que ese fuera el motivo de la decisión. Los agentes reclaman que el Ayuntamiento y la Prefectura expliquen las razones de la suspensión y consideran que una jornada dedicada al cuerpo policial debería haber servido para recuperar espacios de diálogo y convivencia después de los meses de tensión.
Refuerzos en verano y descenso de algunos indicadores delictivos
Las dificultades internas han coincidido con un año de elevada actividad operativa. Para afrontar sete verano de 2026, la Policía Local incorporó cinco nuevos agentes fijos y diez interinos durante seis meses, mientras Mossos d’Esquadra destinó 35 efectivos adicionales al área de la Selva Marítima. Estas incorporaciones fueron anunciadas durante la preparación del dispositivo de temporada alta.
Los datos municipales correspondientes al primer trimestre reflejaron además una reducción del 2,4 por ciento en los hechos delictivos contabilizados conjuntamente por Mossos y Policía Local, al pasar de 587 casos en el mismo periodo de 2025 a 573 en 2026. Las detenciones aumentaron un 7,8 por ciento durante ese intervalo. Los resultados fueron publicados por el Ayuntamiento en abril.
2027 pondrá a prueba el nuevo funcionamiento de la Policía Local
La Prefectura defiende una estructura más flexible, capaz de redistribuir rápidamente a los agentes en función de cada necesidad y de aprovechar de forma más transversal los recursos disponibles.
Los sindicatos ponen el foco en una cuestión diferente y reclaman que el incremento de funciones no recaiga sobre turnos que consideran ya ajustados de personal.
El despliegue previsto para 2027 abrirá así una nueva etapa para la Policía Local de Lloret. El funcionamiento de los atestados, la respuesta durante los meses de mayor actividad, la formación de los patrulleros y la capacidad para mantener suficientes efectivos en la calle serán algunos de los elementos que permitirán valorar los resultados del cambio organizativo.
