Lloret de Mar deja atrás otro verano difícil de olvidar mirando los termómetros. Después de que en 2025 el municipio alcanzara los 37,5 ºC, el registro más elevado de la serie de la estación meteorológica de Protección Civil, este 2026 vuelve a situarse entre los veranos más calurosos de los últimos años. Esta vez, sin embargo, la fotografía no se resume únicamente en un día de récord: junio, julio y agosto han estado marcados por la persistencia del calor, numerosos días alrededor de los 30 ºC, episodios próximos a los 35 ºC, noches especialmente cálidas y un Mediterráneo que ha llegado a rondar los 29 ºC. Todo ello en un contexto más amplio en el que Catalunya ha cerrado el verano de 2026 como el más cálido registrado.
Para entender la situación actual hay que mirar apenas un año atrás. El 16 de agosto de 2025, la estación meteorológica de Protección Civil de Lloret, situada en el terrado de la comisaría de la Policía Local, alcanzó los 37,5 ºC. Aquel valor supuso el máximo de una serie local que acumula más de dos décadas de mediciones y superó registros muy elevados de años anteriores, como los 36,6 ºC de 2024, los 35,1 ºC de 2023 o los 36,1 ºC alcanzados en 2018.
El verano de 2026 no necesita, sin embargo, un único número para llamar la atención. La característica más destacada ha sido la continuidad de las temperaturas elevadas durante buena parte de la temporada. Lloret ha encadenado numerosos días en torno a los 30 ºC y ha vuelto a acercarse a valores próximos a los 35 ºC durante las fases de mayor calor, dejando la sensación de que los episodios intensos ya no aparecen únicamente como unos pocos días aislados dentro de julio o agosto.
El calor tampoco ha desaparecido con la puesta de sol. Las temperaturas nocturnas elevadas han acompañado diferentes periodos del verano y, en un municipio situado junto al mar, la humedad ha contribuido a incrementar la sensación de bochorno durante algunas noches. Una combinación especialmente incómoda cuando el termómetro tarda horas en bajar y las viviendas acumulan el calor recibido durante todo el día.
Cuando aprieta el calor en Lloret, una de las soluciones más evidentes suele ser bajar a la playa y meterse en el agua. Este verano, sin embargo, hasta el Mediterráneo ha alcanzado temperaturas extraordinariamente elevadas. En el litoral lloretenc el agua ha llegado a situarse alrededor de los 29 ºC durante algunos momentos de la temporada, un valor especialmente alto para esta zona de la Costa Brava.
Más allá de que un baño a esas temperaturas refresque bastante menos de lo habitual, el calentamiento del Mediterráneo es un elemento que se sigue con especial atención al acabar el verano. Un mar muy cálido mantiene una enorme cantidad de energía disponible y constituye uno de los factores que pueden intervenir cuando posteriormente aparecen situaciones de inestabilidad atmosférica. Eso no significa que una temperatura elevada del agua provoque por sí sola un episodio concreto, pero sí convierte la evolución del Mediterráneo en una variable importante durante el final del verano y el inicio del otoño.
De esta forma, la temporada meteorológica puede terminar sobre el calendario mientras el mar continúa conservando buena parte del calor acumulado durante semanas. Y este 2026 ha vuelto a dejar claro que el comportamiento de la temperatura marina se ha convertido en otro de los grandes protagonistas del verano, junto a los máximos diurnos y las noches cálidas.
2026 ya es el verano más cálido registrado en Catalunya
Lo ocurrido en Lloret se enmarca en un verano excepcional en el conjunto de Catalunya. Los datos del Servei Meteorològic de Catalunya sitúan el verano de 2026 como el más cálido registrado en el país, por delante de temporadas que hasta ahora figuraban como grandes referencias del calor, entre ellas las de 2003 y 2022.
La magnitud de la temporada queda reflejada en otro dato especialmente llamativo: durante 20 días del verano alguna estación meteorológica de Catalunya alcanzó o superó los 40 ºC. Buena parte del territorio registró además anomalías térmicas importantes respecto a los valores climáticos habituales, en un verano durante el que las altas temperaturas aparecieron pronto y se mantuvieron en diferentes fases durante junio, julio y agosto.
Por tanto, la sensación experimentada durante semanas en municipios costeros como Lloret no ha sido un fenómeno aislado. El verano de 2026 ha dejado temperaturas excepcionalmente elevadas en buena parte de Catalunya y ha situado un nuevo año en lo más alto de los registros disponibles.
Los máximos de Lloret se concentran cada vez más en los últimos veranos
La propia evolución de las máximas registradas en Lloret permite observar una sucesión de veranos muy calurosos. En 2022 se alcanzaron 34,4 ºC; en 2023, 35,1 ºC; en 2024 el termómetro llegó a 36,6 ºC y en 2025 apareció el récord local reciente con 37,5 ºC. Una escalada que no implica que cada año tenga necesariamente que superar al anterior, pero que sí muestra cómo el municipio lleva varias temporadas encadenando episodios de temperaturas muy elevadas.
Este 2026 incorpora además un matiz diferente. Si el verano anterior quedó asociado a una cifra especialmente impactante, el actual se recordará más por la persistencia del calor durante buena parte de la estación. No solamente por los días más extremos, sino por esa continuidad de jornadas cálidas, noches poco refrescantes y temperaturas del agua excepcionalmente altas.
Tampoco puede atribuirse un episodio meteorológico concreto a una única causa simplemente observando un verano determinado. Sin embargo, la sucesión de registros elevados y el hecho de que Catalunya acabe de completar su verano más cálido registrado vuelven a colocar sobre la mesa la evolución de las temperaturas y la adaptación de municipios como Lloret a veranos cada vez más exigentes.
Del récord de un día a tres meses mirando continuamente el termómetro
Hace un año, buena parte de la noticia meteorológica de Lloret podía resumirse en una cifra: 37,5 ºC. Este 2026 la imagen es bastante más amplia. El calor ha acompañado al municipio durante largos periodos, las noches han dejado poco margen para refrescar y el Mediterráneo ha llegado a temperaturas que hace que incluso meterse en el agua no siempre haya significado escapar del calor.
Con septiembre ya avanzado, Lloret empieza a dejar atrás una nueva temporada estival mientras Catalunya incorpora el verano de 2026 a lo más alto de sus registros térmicos. Después de varios años consecutivos con máximas especialmente elevadas en el municipio, la comparación entre temporadas deja una pregunta inevitable de cara al futuro: ¿hasta dónde pueden llegar los termómetros en los próximos veranos de Lloret de Mar?
