El Ayuntamiento de Lloret modifica un amplio tramo del carril bici para ganar en seguridad

El Ayuntamiento de Lloret de Mar ha iniciado esta semana trabajos de modificación y mantenimiento en uno de los tramos del carril bici de la avenida del Rieral, concretamente desde la altura de la piscina municipal hasta prácticamente el final de la avenida, cerca del colegio Pompeu Fabra. Se trata de una actuación que responde a la sensación de inseguridad que manifestaban tanto conductores como usuarios del propio carril bici.
Según fuentes municipales, en este mismo tramo no se ha registrado ningún incidente y las medidas cumplían con la normativa vigente. Sin embargo, reconocen que existía una percepción generalizada de que el espacio entre el bordillo de la isleta central —que ahora se está eliminando— y los bolardos que separaban el carril bici de la calzada era demasiado estrecho.
Más de 600 metros sin mediana
La obra consiste en retirar más de 600 metros de la mediana central que separaba los dos sentidos de la circulación. Hasta ahora, esa isleta dividía la calzada y, a ambos lados, discurría un carril bici en cada dirección. Con su eliminación, los carriles ganarán varios centímetros de anchura y se configurará un carril bici de doble sentido más amplio, similar al existente actualmente en la avenida Vidreres a la altura del barrio del Rieral, donde no hay mediana intermedia.
La retirada de la mediana llegará hasta el colegio Pompeu Fabra, donde el carril bici enlazará con la calle Mestres, continuando en dirección al campo de fútbol y al pabellón municipal, dando así continuidad al trazado actual.
Un proyecto Next Generation que nació con polémica
El carril bici comenzó a construirse en abril de 2024, dentro de un proyecto aprobado por el anterior equipo de gobierno liderado por JxCat y financiado a través de los fondos europeos Next Generation. La actuación, valorada en 324.229 euros, tenía como objetivo conectar todos los tramos ya construidos antes de 2024 y enlazar los distintos centros educativos del municipio.
Desde su anuncio y posterior ejecución, la infraestructura generó una fuerte controversia en la población. Entre las críticas más repetidas estaban la eliminación de plazas de aparcamiento en algunos puntos y la supuesta peligrosidad de determinados tramos, especialmente por la proximidad de los bolardos. Algunos vecinos también cuestionaron el uso real del carril tras su inauguración en el verano de 2024, señalando que, según su percepción, no registraba una gran afluencia de ciclistas.
Ahora, con esta modificación en la avenida del Rieral, el Ayuntamiento busca mejorar la comodidad y la percepción de seguridad en uno de los puntos que más debate generó desde su puesta en marcha.



